Ansiedad flotante

Implica una preocupación excesiva de todo lo que nos rodea

Ansiedad flotante
Tal vez no has escuchado hablar de este concepto, al que hacemos referencia en este artículo.

Hablamos de ansiedad flotante cuando el paciente experimenta miedo generalizado y preocupación excesiva por todo lo que le rodea. 

Esta preocupación constante afecta a sus actividades de la vida diaria y le lleva a experimentar síntomas compatibles con un cuadro de ansiedad, con la característica de que el origen y causa de ésta, no puede conectarse con ninguna situación o evento específico.

Este es un problema que puede afectar en gran medida a la vida de quien lo padece.

TIPOS

Existen distintos tipos de ansiedad.

Podríamos decir que hay el concepto general de ansiedad y que, dependiendo del objeto en el que se focalice el miedo y preocupación, hablaremos de una ansiedad específica u otra.

Por ejemplo, hablamos de ansiedad o fobia social cuando el miedo es ante situaciones sociales o actuaciones en público; o hablamos de agorafobia cuando el miedo aparece al encontrarse en situaciones o lugares donde escapar puede resultar difícil.

MANIFESTACIÓN

Así se manifiesta la ansiedad flotante. Una vez que tenemos claro el concepto, interesa saber cómo se manifiesta, cuáles son los síntomas que nos pueden indicar que estamos frente a este problema.

SÍNTOMAS

Algunos de los síntomas que pueden presentarse son:

Sentirse constantemente nervioso y sensación de alerta constante.

Aumento de la tensión muscular, lo que puede conducir a dolores musculares y dolor de cabeza.

Irritabilidad.

Presión en el pecho.

Sensación de ahogo.

Mareo.

Palpitaciones y aumento del ritmo cardíaco.

Temblores.

Sensación de pérdida de conciencia o de sentido de la realidad.

MIEDO IRRACIONAL

Uno de los rasgos más característicos es un miedo irracional, ¿qué nos lleva a entrar en una espiral en la que nos domina ese miedo?

Experimentar miedo es una emoción completamente natural e incluso, adaptativa.

El miedo es la reacción del cuerpo ante una situación que nuestro cerebro identifica

 como peligrosa.

No obstante, la dificultad aparece cuando este miedo se activa ante situaciones que no 

son peligrosas.

LIMITACIONES

Como consecuencia, la persona que lo sufre va limitando sus actividades de la vida diaria. puesto que estas le generan mucha ansiedad, lo que va potenciando y perpetuando 

el miedo. 

La ansiedad y el miedo, por lo tanto, se ven confirmados y perpetuados por la evitación.

PAUTAS

La clave es saber cómo abordar este problema. 

Lo primero de todo, es ser consciente y entender el mecanismo que está afectándole.

Para ello, la psicoterapia 

es fundamental. 

Tras una evaluación exhaustiva de la sintomatología que experimenta la persona, junto con las creencias y pensamientos que la acompañan, el psicólogo podrá facilitar herramientas psicoterapéuticas al paciente para aprender a manejar la ansiedad y tener bajo control sus actividades de la vida diaria.

Al mismo tiempo, y dependiendo de la limitación e intensidad de la sintomatología, será necesario acompañar la psicoterapia con tratamiento psicofarmacológico.

COMPLICACIONES

Nos planteamos, además, ¿si puede este problema desembocar en otros trastornos más complicados de abordar?

Existe una alta comorbilidad entre los trastornos de ansiedad y los trastornos del estado de ánimo, así como el acompañamiento de estos cuadros con enfermedades psicosomáticas.

Esto implica que, a más trastornos o enfermedades comórbidas, mayor será la dificultad de abordarlos y poder dar un buen pronóstico.