Atmósfera fresca y relajada

Atmósfera fresca y relajada

Empiezan a subir las temperaturas y nuestra casa nos pide un ambiente más fresco, más relajado y más colorido.

Y es que ha llegado el momento de hacer el cambio de armario, guardar hasta la siguiente temporada las mantas de lana y los tejidos gruesos y sacar la munición deco más veraniega.

Y para hacerlo no es necesaria una gran inversión. De hecho, mediante colores, plantas y unos textiles más ligeros puedes conseguir que tu casa parezca otra, más desenfadada, llena de color y vida.

Te damos varios trucos con los que sacarás el lado más estival de tu casa. 

NATURALEZA

Llena tu casa de plantas, sí, sí, toda tu casa.

Seguro que ya tienes un rinconcito de tu casa que es más verde que la selva amazónica. 

Pero, ¿por qué no extenderlo a toda una habitación? Las plantas, además de purificar el aire, tienen muchísimos beneficios: Refrescan el ambiente, aíslan, reducen la humedad, decoran.

Así que coloca una monstera en un rincón del salón o el estudio, unas plantas colgantes de unos portamacetas de macramé, unas hiedras en la estantería.

Verás como en tu casa 

se implanta rápidamente 

el modo verano

Y no hace falta que elijas unas demasiado complicadas, hay plantas para principiantes que son muy fáciles de cuidar. 

Y no solo las coloques en el salón, hazlo también en el dormitorio y la cocina.

 ¡Verás cómo empiezas a sentir el verano más cerquita!

BAÑO

¡Y también el baño!

Si tu baño tiene algo de luz natural, no te resistas a colocar varias plantas que adoren 

la humedad. 

De hecho, en el baño crecerán muy agradecidas y frondosas gracias al ambiente húmedo de esta estancia.

Si tienes espacio, coloca unas palmeras de salón o una sansevieria, de cuidados muy sencillos. Aunque son de crecimiento lento, verás cómo irán convirtiendo tu baño en una selva y sentirás que el espacio es mucho más acogedor. 

Pero si el baño es pequeño, opta por colocar alguna orquídea, también se dan muy bien en el baño, sobre un estante o un poto encima de un mueble. 

AMARILLO

Déjate llevar por el amarillo "Illuminating".

En 2021, dos tonos han sido elegidos como colores del año según Pantone, amarillo Illuminating y Ultimate Gray, gris clarito, pero si quieres llevar a tu casa el ambiente del verano, decántante por el amarillo.

Es un color que combina a la perfección con colores fríos como el verde o el azul, pero también destaca sobre neutros como el blanco, el negro y su compañero de título, el gris.

No te dejes llevar por la emoción y aplícalo tan solo en pequeñas dosis para que no termine por aburrirte.

Los textiles de los cojines o de la mantita del sofá son 

buenas opciones. 

GAMA DE COLOR

Otros colores que llaman 

al verano.

En la decoración de interiores está bien arriesgar de vez en cuando y salir de la comodidad de los neutros y sus sobrias combinaciones. 

Y el verano es esa época 

del año que pide más color, 

más vitalidad. 

Por eso, si quieres que en tu salón se respire esa vida propia de esta época del año, coloca una funda en el sofá de un color vistoso: naranja, amarillo, verde.

Y no es necesario que te compres un sofá nuevo. Hay muchos comercios y tiendas online que venden fundas para sofás y butacas que, además de proteger la tapicería, te ayudarán a conseguir ese toque fresh 

que buscas.

FIBRAS NATURALES

Mimbre, yute, algas marinas, bambú, sisal, coco.

Las fibras naturales han vuelto a protagonizar la decoración de interiores tras una época de esplendor en los 80 y luego verse denostadas a jardines y terrazas. Y este regreso ha sido con fuerza, pasando a protagonizar sillas y lámparas de rejilla, cabeceros de bambú y hasta puffs de yute. Si quieres un toque más fresco en casa, incluye alguna pieza de estos materiales y verás cómo en tu casa se respira un ambiente más relajado y veraniego.

ESTAMPADOS

Estampados étnicos en cojines 

y alfombras.

Guarda las fundas de cojines de terciopelo y las alfombras de lana y sustitúyelos por otros más acordes con la temporada 

de verano.

Para los cojines elige tejidos que traspiren, como el lino o el algodón; mientras que para las alfombras una kilim de algodón con motivos étnicos será ideal para proteger la pisada sin el calor que desprenden las alfombras acrílicas o de lana. 

Además, pueden lavarse en la lavadora y no ocupan nada cuando las guardas.

Mientras, enrolla la de lana y guárdala en el trastero, si tienes, debajo de la cama o detrás de 

una puerta. 

CAMA

Tu cama te pide verano.

En cambio, el dormitorio es la estancia en la que, aún más en verano, nos pide unos textiles fresquitos que nos ayuden a descansar y relajarnos.

Por eso, además de cambiar las sábanas y demás ropa de cama por otra de tejidos naturales, el algodón es la mejor, aunque se arrugue más, transpira mejor y te ayudará a descansar y con colores suaves que nos refresquen. 

El blanco es una opción que no falla y que no hará que tu dormitorio se vea frío, siempre y cuando haya elementos de madera o fibras naturales que te ayuden a caldear el ambiente, al menos a la vista. 

ESTAMPADOS BOTÁNICOS

Estampados botánicos que refrescan el ambiente.

Los estampados botánicos llegaron hace un par de año revolucionando los clásicos papeles pintados y textiles. 

Y parece que se mantienen en el candelero sin competencia. 

Y, aunque sabemos que puede ser una apuesta arriesgada, si no te atreves a crear una pared de acento en un rincón de lectura y convertirlo en tu jungla particular con la ayuda del papel pintado, puedes incluirlo mediante pequeños detalles. Arriesga algo menos y consigue el mismo efecto incluyéndolo en los cojines de tu casa.

Hazlo en los de las sillas 

y verás cómo tu comedor 

parece otro.