Células quemagrasa

Maneras de activarlas

Células quemagrasa
Para quemar grasa corporal, adelgazar y verte mejor, no solo basta con hacer dieta. El ejercicio es fundamental, ya lo sabes.

Las actividades de cardio y los ejercicios de fuerza te ayudarán a perder volumen de forma saludable y tonificar tu cuerpo. 

Pero, además, toma nota de este tipo de grasa: la parda o marrón, a la que también podemos llamar células quemagrasa. 

Es un tipo de grasa que puede ayudarte a quemar calorías y perder peso.

Aquí te decimos cuál es su función y cuáles son las mejores maneras de activarla.

GRASA PARDA

Es un tipo de grasa que se encarga de producir calor.

Los bebés nacen con una gran cantidad de esta grasa para mantener la temperatura ya que no pueden tiritar o moverse para mantener el calor

En el adulto se encuentra en menor medida, y menos cantidad en las personas con obesidad.

METABOLISMO

A diferencia de la grasa blanca, que es la mayoritaria que tienen nuestros tejidos, la grasa parda contiene muchas mitocondrias, que son los motores con los que se queman las calorías para producir calor

Además, esta grasa aumenta el metabolismo basal quemando y transformando la grasa corporal normal en energía.

TERMOGÉNESIS

La termogénesis es la producción de calor en el organismo producida por reacciones metabólicas. Se encarga de mantener la temperatura interna constante, manteniendo un equilibrio térmico. Utiliza nuestras reservas energéticas, tanto los triglicéridos como la glucosa en sangre, para quemarlas y transformarlas en calor.

ALIMENTOS

Existen alimentos que tienen capacidad termogénica, activan la grasa parda y estimulan la producción de calor.

Entre ellos se encuentra el pimiento picante, por su principio activo, la capsaicina, el té y el café por su contenido en cafeína y el jengibre, que estimula el sistema nervioso aumentando la termogénesis y el gasto energético.

MANZANAS Y PERAS

También el consumo de manzanas y peras contribuyen a activar la grasa parda, ya que contienen en su piel ácido ursólico, que es un compuesto que contribuye a aumentar la masa muscular y la grasa parda, los dos tejidos del cuerpo que más grasa queman.

EJERCICIO

El ejercicio también activa estas células.

La práctica de ejercicio físico, ya sea aeróbico, de fuerza o de alta intensidad, ayuda a reducir la grasa corporal y estimular la grasa parda por acción de una proteína, la irisina, que tiene la capacidad de generar calor al transformar la grasa normal en grasa parda.

MÚSCULO

El músculo en respuesta al ejercicio físico y al contraerse, estimula otras hormonas como las miokinas, que estimulan esa transformación y favorecen la pérdida de peso.

FUERZA

Por eso es importante realizar ejercicios que involucren a grandes grupos musculares y ejercicios de fuerza, que desarrollen el músculo, para activar la grasa parda y aumentar el gasto de energía.

SUBIR PULSACIONES

Al aumentar los latidos del corazón a través del deporte, favorecemos el transporte de sangre y oxígeno a todo el organismo, produciéndose contracciones musculares que liberan unas hormonas, los péptidos natriuréticos, que se encargan de activar a la grasa parda.

EVITA RIESGOS

Para evitar riesgos es importante acudir a un profesional que tendrá en cuenta a cada persona y sus condiciones para poder pautarle el tipo de actividad física, la frecuencia, la duración y la intensidad adecuada.

DESCANSO

El descanso también influye.

El descanso es fundamental para adelgazar.

La melatonina es una hormona que interviene en el ciclo del sueño, y al estimularla se estimula también la grasa parda.

HIGIENE DEL SUEÑO

Mantener una buena higiene del sueño, procurando no tener las luces encendidas y utilizar dispositivos electrónicos a la hora de acostarse.

DUCHA FRÍA

Pasar un poco de frío activa la grasa parda. 

La exposición al frío activa la grasa parda pudiendo incluso aumentarla. 

Pasar algo de frío puede ser beneficioso, ya que se activan los mecanismos necesarios para mantener una temperatura corporal estable, el cuerpo necesita utilizar más energía y como consecuencia el metabolismo aumenta.

Basta con quitar la calefacción de vez en cuando, o dar un paseo corto en invierno con ropa algo más ligera o incluso terminar la ducha con unos minutos de agua fría para activar la grasa parda.