Chloé renueva en París con la artesanía gracias a la uruguaya Gabriela Hearst

Chloé renueva en París con la artesanía gracias a la uruguaya Gabriela Hearst
Foto: AP

PARÍS  (EFE).- Oda al amor y a la artesanía en la pasarela de Chloé, donde la uruguaya Gabriela Hearst, directora creativa de la marca desde hace un año, ha multiplicado las alianzas con artesanos para volver a conectar el lujo con los productores locales como mostró en la colección que presentó este jueves.

"Trabajando en París me estoy dando cuenta de que el producto de lujo se ve muy industrializado, hay que buscar de nuevo lo que es un producto hecho a mano", dijo a EFE Hearst tras el desfile, al que acudieron personalidades como las actrices Demi Moore y Gillian Anderson.

La uruguaya, que se hizo un hueco en la industria de la moda desde Nueva York con su marca homónima y sus creaciones que alían tendencia y sostenibilidad, está llevando su visión ecológica a Chloé, firma de referencia en el imaginario del "parisino chic", y para ello introdujo hoy la nueva línea "Craft".

En esta rama de la marca, que se reconocerá por un pequeño logo con forma de espiral en las prendas, reposará la ambición "verde" de Hearst, cuya colección verano 2022 ha sido fabricada usando en un 58 % materiales de bajo impacto medioambiental, frente al 40 % que representó en su primera línea, la del invierno 2021.

Buena parte de los tejidos utilizados proceden de granjas que garantizan el bienestar animal, según la marca, o son textiles reciclados; los bolsos de la firma están siendo renovados con materiales reciclados o menos dañinos, cambiando por ejemplo el algodón por el lino.

Hearst, de 44 años, contó además que han trabajado con siete organizaciones distintas sin ánimo de lucro para impulsar las colaboraciones con artesanos, como Mifuko, que fabrica bolsos a mano con granjeras de Kenia, cuyos nombres quedarán grabados en el interior de los accesorios.

La deportiva "Nama" ha sido también remodelada para consumir un 80 % menos de agua en su producción y la joyería ha sido creada con restos de tejidos y cuero de colecciones antiguas, así como piedras semipreciosas.

'FOLK' LATINO EN PARÍS

Pero lo importante es que los cambios de fondo de Hearst están conquistando también por su exterior: la estética elegante, minimalista y con un punto "folk" de la uruguaya, criada en un rancho de Santa Isabel en Paysandú, casa bien con los archivos de la casa y su gusto por el estilismo setentero.

Así se vio en los vestidos y faldas de napa con estampados geométricos, confeccionados a base de restos de antiguas colecciones y cosidos siguiendo un dibujo de Hearst, o en los apliques de macramé que decoraron las prendas.

La colección abrió con una serie de trajes fluidos, en lino y color crema, con chaquetas rectas decoradas con plumas en el bajo; gabardinas de verano en tela o piel, como una trenca amarilla sobre una falda de canalé en mostaza.

Los vestidos se llevan largos, hasta los pies, con faldas vaporosas o en forma de poncho, otras de las piezas favoritas de Hearst.

El blanco y los tonos neutros fueron reyes en la pasarela, si bien la marca se permitió algunos golpes de color para el verano como el naranja, el amarillo o el azul, más sobrio.

Las conchas de mar se convirtieron en accesorios, combinadas con piedras como la amatista, la labradorita, el lapislázuli, o una enorme apatita engarzada en un colgante de macramé.

El desfile tuvo lugar al aire libre, en los muelles del Sena y frente a la catedral de Notre Dame, lo que permitió a algunos transeúntes seguir el espectáculo desde los puentes.

Hasta los turistas que navegaban por el río en los populares barcos conocidos como "bateaux-mouches" pudieron también seguir la pasarela en directo y llevarse de recuerdo una experiencia parisina no exenta de clichés.