Fatiga crónica post-Coronavirus

Cansancio y debilidad, síntomas frecuentes

Fatiga crónica post-Coronavirus
Cada vez tenemos más información de la enfermedad causada por el Coronavirus y los síntomas asociados a Covid-19.

Sabemos que los pacientes con manifestaciones severas de la infección pueden acabar desarrollando secuelas como trombos o problemas respiratorios, entre otros. 

También es frecuente que las personas que sufren la patología manifiesten que no acaban de reponerse del todo del cansancio y la debilidad que les ha producido el SARS-CoV-2.

SECUELA POSTVIRAL

De ahí que se sospeche que pueda ser una secuela más de la infección viral. 

Algunas de las principales secuelas postvirales son las respiratorias, cardiovasculares, digestivas y un aumento del Síndrome de Fatiga Crónica, SFC, como consecuencia de la Covid-19.

RESPUESTA DEL ORGANISMO

La fatiga postviral es una respuesta normal del organismo, aunque si se extiende en el tiempo, digamos 6 meses, estaríamos hablando de un SFC.

En el sentido opuesto, por el hecho de padecer una de estas patologías, los afectados no son una población especialmente de riesgo de cara contraer la Covid-19.

Patología

Como su nombre indica, la fatiga crónica es un estado de cansancio y debilidad permanente, que interfiere en las actividades cotidianas y que no desaparece con el reposo. 

Los síntomas de esta patología pueden variar en intensidad. 

Además, también pueden cambiar a lo largo del tiempo. 

Es decir, hay personas que tienen momentos en los que el cansancio y la debilidad es mayor y otros en los que pueden realizar una vida más normal.

Por otro lado, los síntomas de la fatiga crónica pueden empeorar cuando se realiza un esfuerzo físico o mental. 

SEÑALES

Estas son las señales más comunes que nos pueden hacer sospechar de su presencia: 

Problemas de memoria o dificultad para la concentración.

Dolores generalizados no atribuibles a otras causas.

Insomnio o dificultad para conciliar el sueño.

Dolor de garganta.

Dolor de cabeza.

Mareos.

CAUSAS

No se sabe qué causa esta patología.

Pero sí se ha visto que pueden ser distintos los motivos que la desencadenen. 

Por ejemplo, se sospecha que la infección por algunos virus, como es el caso del coronavirus, pueden propiciar su aparición. También se piensa que los trastornos hormonales, así como problemas en el sistema inmunitario podría hacer que se desarrolle el síndrome de  fatiga crónica. 

FACTORES DE RIESGO

Otros factores de riesgo de esta patología son: 

Sexo: ser mujer aumenta el riesgo de sufrirla, pues se ha visto que un amplio porcentaje de los pacientes son mujeres. 

Edad: aunque puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente entre los 40 y los 60 años.

Trastornos del ánimo: El estrés o la ansiedad mantenidos en el tiempo puede generarla. 

Por ello, es recomendable hacer una entrevista clínica completa para conocer los síntomas, su aparición, evolución y antecedentes personales y familiares cuando una persona refiere sentir un cansancio que le impide desarrollar su vida con normalidad y que este no cesa.