¿HACIA DÓNDE VA EL AÑO QUE VIENE?

¿HACIA DÓNDE VA EL AÑO QUE VIENE?


Los años no van a ningún lado; somos nosotros, quienes debemos saber, a dónde vamos.

     El año que viene, es tan solo un número más. Pero la vida, no es un número agregado; la existencia, está hecha de avances y retrocesos.

    Y por ignorar lo que ha de venir, corremos el riesgo de perder 

el rumbo.

     Y es entonces, cuando hay que retroceder, para recuperar 

el rumbo.

      Pero, como no podemos adivinar el futuro, porque no depende de nosotros; entonces, tenemos que abandonarnos en manos de Dios.

       Ignorar el futuro, no es la razón, para no seguir viviendo. 

     Y hoy, como nunca, necesitamos volver a soñar. Y para vivir felices, hay que recuperar la fe; y junto con ella, también 

la esperanza.

      No hay que agobiarse, por lo que ha de venir; porque Dios, ya lo tiene resuelto.

  Hay que arriesgarse a creer para vivir en paz.

    Dejemos que Dios haga, lo que depende de Él. Y que sea el Señor, quien guíe nuestros pasos, porque nosotros, no sabemos cómo cuidar la vida.

     No hay que desgastarse antes de tiempo; ni preocuparse, por lo que pueda suceder mañana. 

      Vivamos el "hoy" con alegría; dando gracias a Dios, por todo lo bueno del año que termina. 

     Y que el año, que está por iniciar, no se convierta en un derroche de energía; que no tengamos que decir con el profeta: "Por poco me he fatigado, en vano e inútilmente mi vigor he desgastado. ¿De veras que Yahveh se ocupa de mi causa, y mi Dios de mi trabajo"? (Is, 49,4).

      No hay que desgastarse inútilmente; tan solo hagamos, lo que nos toca hacer el día de hoy. 

     Y que los problemas del mañana, no borren la sonrisa 

del presente. Porque la causa del hombre, está en las manos de Dios. Solo basta que tengamos fe. 

      Vivamos con júbilo, la llegada del año nuevo; y luchemos por vencer el miedo a lo desconocido. Porque los tiempos nuevos, siempre serán buenos tiempos. 

    Tratemos de ser felices, con el andar de la existencia. Para que así, podamos iniciar con gozo, la llegada de un, ¡Feliz año nuevo!.