La nueva princesa belga dice tras su reconocimiento que será "la misma de siempre"

La nueva princesa belga dice tras su reconocimiento que será la misma de siempre
Foto: AP

BRUSELAS, Bélgica (EFE).- La artista belga Delphine Boël, nacida de una relación extramarital del rey Alberto II y quien desde el pasado jueves fue designada oficialmente como princesa de Bélgica, se mostró dispuesta este lunes a usar el apellido de su padre, de Sajonia-Coburgo-Gotha, con fines benéficos.

"Todavía voy a ser Delphine", explicó la hija biológica de Alberto II acerca de su nombre artístico durante su comparecencia en una rueda de prensa, en la que apareció junto a su equipo de abogados, Marc Uyttendaele, Yves-Henri Leleu y Alain De Jonge.

La hija biológica del emérito aclaró que no irá "por la calle" pidiendo que la llamen princesa, pero que "si alguna organización benéfica o alguna asociación lo necesita o cree que puede ayudar usar el nombre", estará "feliz de hacerlo".

El pasado jueves, la artista fue designada oficialmente como princesa de Bélgica, tras la decisión adoptada por la corte de Bruselas que examinaba la petición de reconocimiento de la paternidad del monarca, de modo que adoptó el apellido de su padre, de Sajonia-Coburgo-Gotha.

La hasta ahora apellidada Boël manifestó que, tras este reconocimiento, será "la misma de siempre": "Seguiré con mi profesión artística", sentenció la nueva princesa belga, quien añadió que sintió "alivio" tras conocer la decisión judicial y que, a partir de ahora será "mucho más feliz y mucho más libre".

La artista reconoció que sus hijos, Josephine y Oscar, quienes también se convierten en princesa y príncipe y deberán recibir el tratamiento de su alteza real, "han intentado escribir a menudo" a su abuelo biológico sin obtener respuesta y que no les pedirá que se pongan en contacto con él: "no quiero que se lleven una decepción", apuntó.

La nueva princesa de Sajonia-Coburgo explicó que lo más duro del proceso fue esperar, y que sintió "estar en un campo de batalla todo el tiempo, en una guerra", viviendo "una suerte de vida antinatural".

Asimismo, admitió que "estaría encantada" de asistir a un acto oficial si fuese invitada "con amabilidad" y dándole la bienvenida por parte de la familia real, "pero tendría que ser porque ellos quieren", añadió, "no porque estén obligados", concluyó.

La artista, que nació en Bruselas en 1968, presentó en 2013 su primera demanda de paternidad a Alberto II, aunque su existencia salió a la luz en 1999 como consecuencia de la publicación de una biografía no autorizada de la reina Paola.

La Corte de Apelación de Bruselas ordenó en mayo de 2019 al antiguo monarca, de 86 años, que se realizase una prueba de ADN con el fin de cotejar la información genética con la de Delphine.

Finalmente, Alberto II confirmó el pasado 27 de enero que los resultados del test de ADN al que se sometió por orden de la justicia mostraban que es el padre biológico de la artista.