Los abrazos son curativos

Alternativa de ellos en época de pandemia

Los abrazos son curativos
Este año todo es diferente y la pandemia de la covid-19,-que va camino ya de cumplir su primer año, ha alterado todo,

abrazos incluidos.

Desde marzo de 2020 nos robaron el contacto social, los besos, las caricias y esos abrazos curativos.

Algo que los especialistas consideran que puede influir en nuestra salud mental, como están constatando en sus consultas.

DEPRESIONES

Las cifras en depresiones están en aumento, es lógico por todo lo vivido y no tener contacto físico con nuestros seres queridos influye negativamente en todo ello.

BENEFICIOS

Dar o recibir un abrazo posee numerosos beneficios, tanto físicos, como emocionales.

Tal vez no lo habías pensado, pero dar un abrazo a una persona a la que quieres o aprecias, sin duda tiene un buen número de beneficios físicos, como nos explica la experta, que los resume en los siguientes:

LIBERA TENSIONES

Nos ayuda a liberar la tensión del cuerpo, pues cuando abrazamos, relajamos los músculos y ralentizamos la respiración, lo que a su vez produce una reducción de la presión arterial.

GENERA SERATONINA Y DOPAMINA

Además, genera serotonina y dopamina que aumentan la sensación de bienestar y felicidad y mejoran la autoestima.

REDUCE EL CORTISOL Y ADRENALINA

Pero es que un buen abrazo también mitiga los estados de enfado y ansiedad, reduciendo la producción de cortisol y adrenalina, las hormonas que precisamente se producen en altas concentraciones cuando nos encontramos en una situación estresante.

LIBERA OXITOCINA

Aún hay más, y es que con los abrazos se libera oxitocina, lo que incrementa el vínculo afectivo y emocional con otras personas.

ESTIMULA LA OXIGENACIÓN

También estimula la oxigenación del organismo lo que ayuda a prolongar la vida de las células y, por tanto, a prevenir el envejecimiento prematuro.

FORTALECE EL SISTEMA INMUNE

Y, por último, también puede ayudarnos a fortalecer el sistema inmunitario al favorecer la creación de glóbulos blancos que son los encargados de combatir infecciones y enfermedades.

SANA COSTUMBRE

La mayoría, cumpliendo las recomendaciones sanitarias, llevamos meses sin abrazar a muchas personas, salvo a nuestros convivientes.

Una situación que a muchos se les está haciendo muy cuesta arriba, sobre todo porque no vemos cuándo por fin podremos retomar ésta sana y tan beneficiosa costumbre.

PRÁCTICA DE RIESGO

La covid-19 ha hecho que el contacto físico, algo que era tan habitual en nuestras interacciones, se convierta en una práctica de riesgo.

Debemos evitar abrazarnos justo cuando, probablemente, más lo necesitamos. 

Pero, podemos hacerlo, diferente; conseguir lo beneficios del abrazo de forma distinta.

OPCIONES

Abrazar sin tocarnos.

Aquí, algunas opciones que nos permiten abrazarnos sin ni siquiera tocarnos, al menos hasta que consigamos vencer al virus. 

hay alternativas:

CON LAS PALABRAS

Sin duda, son una de las armas más poderosas que tenemos a nuestro alcance.

Se trata de poner voz a lo que queremos transmitir cuando nos abrazamos: Un "te quiero", un "gracias, amiga", nunca están de más.

CON LA MIRADA

Recurriendo a la mirada: Sin duda es una gran aliada en estos momentos, que nos ayuda a conectar emocionalmente. 

Mantener el contacto visual ayuda a enfatizar lo que estamos comunicando por cualquier otro canal.

APROVECHA LA SONRISA

Aprovecha la sonrisa: Sí, sabemos que no es intercambiable con un abrazo y tiene sus propios y distintos efectos, pero sonreír y/o recibir una sonrisa resulta sumamente beneficioso y produce complicidad con el otro.

Llevamos mascarilla, es cierto, pero cuando sonreímos se percibe y se siente.