A-AA+
Con sus papás, Diego Durán y Sabrina Soberón, participaron de la celebración religiosa.
Estuvieron su familia y amistades cercanas, quienes compartieron su alegría.
Invitaron de padrino a Iván Soberón.
El sacerdote exhortó a los papás, a que la vida del niña sea plena de amor y respeto a Dios.
Enseguida, derramó sobre las sienes de la pequeña, el agua bendita del Río Jordán, para así bautizarla.
Al final, recibió prolongados aplausos de la concurrencia.
Más tarde, se ofreció una estupenda recepción, donde los invitados les felicitaron.




















