Misterio de jesús

Los sacramentos de la iglesia son escenciales en la vida de los católicos

Misterio de jesús

l pueblo de Dios participa en la triple misión de Cristo, sacerdote, profeta y rey. Por eso San Pedro puede hablar de un pueblo de sacerdotes, profetas y reyes.

Esto no únicamente da idea de la dignidad del cristiano, sino también de la tarea que está llamado a realizar en el mundo.

El cristiano se debe esforzar por ser adorador de Cristo en Espíritu y en verdad, realizando la voluntad de Él en su vida, uniendo a la población redentora de Cristo y participando, como esas disposiciones, en el misterio de la celebración Eucarística.

MISIÓN

El cristiano no se limita a hacer de su vida la liturgia.

Se considera también un heraldo de Evangelio, que acoge en su corazón la fe de la Iglesia y que anuncia a sus hermanos el admirable Plan de Salvación revelado en Jesucristo y transmitido por la Iglesia.

Esta misión de heraldo y de maestro del evangelio es una experiencia de su misma fe: Creí y por eso hablé.

TESTIGO DEL EVANGELIO

Jesucristo en el Evangelio compara al cristiano con una lámpara encendida que debe ser puesta sobre la mesa para que alumbre a todos los de la casa.

El cristiano no es testigo del Evangelio y no le es posible callar: "Hay de mí si no evangelizo".

Decía San Pablo, el prisionero de la causa de Cristo.

TESTIMONIO DE FE

Por ello, todo cristiano tiene como parte esencial de su vocación al conocer su fe, el ofrecer un testimonio coherente y luminoso de la misma en el ejercicio de sus actividades y el prepararse como un maestro de la fe para transmitir la doctrina católica entre sus familiares, amistades y entre todos los hombres que el Señor ponga en su camino y, para saber defenderla como oportunidad, decisión y convicción.