“La Navidad, en su genuina sencillez, nos recuerda que lo cuenta verdaderamente en la vida es el amor”, dijo el Papa Francisco.
“Damos gracias por todo el bien que hay en el mundo, y por todos aquellos que se comprometen gratuitamente, por quienes gastan su vida en servir, por quienes no se rinden y tratan de construir una sociedad más humana y más justa”, afirmó el líder de la Iglesia católica.
En los días previos a la Navidad, el Papa Francisco sostuvo que “son días en los que nuestras miradas se dirigen al cielo para encomendar a Dios las personas y las situaciones que más nos tocan el corazón. En esta mirada nos reconocemos hijos de un único Padre, hermanos”.
JUSTICIA
Asimismo, llama a mover las consciencias y llamar a las personas a “no mirar para otro lado” ante cualquier tipo de abuso, las injusticias, las desigualdades, el escándalo del hambre, la pobreza, los abusos contra niños, la falta de agua y comida.
INDIFERENCIA
“Lo sabemos, no podemos salvarnos solos”, afirmó el Papa, pero que no se resigna a la globalización de la indiferencia.
“No podemos mirar para otro lado ante cualquier tipo de abuso contra los más pequeños. Debemos combatir todos juntos esta plaga”.
CONFLICTOS
“No podemos cerrar los ojos ante nuestros hermanos que, por causa de los conflictos y de la violencia, de la miseria o de los cambios climáticos, dejan sus países y, a menudo, van al encuentro de un triste destino”.
DIGNIDAD HUMANA
“No podemos permanecer indiferentes ante la dignidad humana pisoteada y explotada, a los ataques contra la vida humana, sea la que todavía no ha nacido sea la de que cualquier persona necesitada de cuidados”.
PERSECUCIÓN
“No podemos, ni debemos mirar a otro lado cuando en muchas partes del mundo los creyentes de distintas confesiones religiosas son
perseguidos”, afirmó.
Como lo hizo en la “Declaración por la Fraternidad Universal”, el Papa reiteró: “Clama a Dios contra el uso de la religión para incitar al odio, a la violencia, a la opresión, al extremismo y al fanatismo ciego, así como usarla para obligar al exilio o la marginación”.
HUMANIDAD
Asimismo, volvió lanzar un mensaje a la humanidad contra la carrera armamentista y el rearme nuclear, tras su visita del mes pasado a las ciudades de Japón escenarios de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki.
“Es inmoral no sólo el uso sino también la posesión de armas nucleares, las cuales tienen una capacidad destructiva tal, que incluso el mero peligro de un accidente representa una oscura amenaza para la humanidad”.
“No permanezcamos indiferentes ante las numerosas guerras que todavía se combaten y que ven morir a tantos inocentes.
CONFIANZA
La confianza en el diálogo entre las personas y entre las naciones, en el multilateralismo, en el papel de las organizaciones internacionales, en la diplomacia como instrumento para la comprensión y el entendimiento, es indispensable para construir un mundo pacífico”.
TIERRA
El Pontífice invitó en Navidad a las personas a “reconocerse miembros de una única humanidad y cuidar nuestra tierra que, generación tras generación, nos ha sido confiada por Dios en custodia para que la cultivemos y la dejemos en herencia a nuestros hijos”.
JÓVENES
El Pontífice invitó a escuchar la voz de tantos jóvenes que invitan a “tomar conciencia de lo que está sucediendo hoy en el mundo” y piden a los adultos “que seamos sembradores de paz y constructores, juntos y no solos, de una civilización más humana y más justa”.
ECOLOGÍA
“El compromiso para reducir las emisiones contaminantes y por una ecología integral es urgente y necesario: hagamos algo antes que sea demasiado tarde”, afirmó.







