¡No me gustan los amigos de mi hijo!

Ayúdales a establecer relaciones sociales sanas

¡No me gustan los amigos de mi hijo!
Los amigos son un aspecto muy importante en el desarrollo de los 

niños durante la infancia y la adolescencia. 

Si eligen bien, lo más probable es que esas amistades saquen lo mejor de sí mismos y les ayuden a crecer y avanzar. 

Si eligen mal, puede que el lado más oscuro y difícil del carácter vea la luz.

El papel de los padres no siempre es decisivo. Cuando los niños son pequeños se puede escoger con quién salir de excursión, al parque. pero al llegar la adolescencia son ellos los que toman la iniciativa.

Si no te gustan los amigos de tu hijo adolescente, ¿qué puedes hacer?, ¿qué da mejores resultados?.

INTERESES Y AFICIONES

Los niños suelen coincidir con sus amigos en intereses comunes o aficiones; en otras ocasiones, hay admiración entre ellos o afinidad por alguna cuestión. 

Los pequeños comparten con sus amigos juguetes, juegos, experiencias, emociones, conocimientos, planes, etc.

Por lo tanto, es habitual que sus amigos se parezcan a ellos en aficiones, gustos y valores.

DECISIÓN

A medida que el niño va creciendo tiene mucho más peso en la decisión de quiénes son sus amigos y quiénes no. 

Si en los primeros años los padres son los que configuran el entorno entre iguales fuera del centro escolar, en cuanto van cumpliendo años ya no vale lo que sus padres le proponen: Deciden por ellos mismos.

EJEMPLO DE LOS PADRES

El ejemplo de los padres.

Aunque es cierto que los niños tienen bastante autonomía a la hora de decidir sus amigos, contar con un buen ejemplo paterno en este sentido puede ayudarles a establecer relaciones sociales más sanas.

Además, los padres deben de vigilar para no permitir comportamientos agresivos, injustos, despreciativos y humillantes.

Si se produjera alguna situación así, tendrían que intervenir directamente.

INDEPENDIENTES

Conforme los niños crecen, se vuelven más independientes y son capaces de resolver los conflictos por ellos mismos, esto les dará confianza y mejorará su autoestima. 

Los padres pueden hablar con sus hijos y ayudarles a buscar soluciones ante un conflicto, haciéndoles reflexionar sobre lo sucedido. 

Aunque será el niño quien tome la decisión que considere mejor para solucionar el problema.

MALA INFLUENCIA

Qué hacer si los amigos de tu hijo pequeño son una mala influencia.

Los niños imitan comportamientos y son un gran espejo delante de otros. 

Es cierto que el peso de la educación familiar es muy grande en los primeros años de vida, pero también que algunas amistades suponen, claramente, un mal ejemplo o una mala influencia. 

MOTIVOS

En ese caso, hay que ir más allá, intentando descubrir el motivo por el que el niño se deja llevar por un amigo que no le conviene. 

Puede ser por miedo, por baja autoestima, por soledad, por necesidad de aceptación.

Su misión como padres es inculcar en él unos valores sobre los que se debe construir la amistad y desde pequeño establecer una relación de confianza con nosotros.

Su consejo es invitar a sus amigos a casa, sobre todo a aquellos que sí sean un buen ejemplo, e intentar que su círculo de amistades no sea muy cerrado.