Teletrabajo en casa

Crea un espacio confortable y funcional

Teletrabajo en casa

En esta época donde se ha impuesto trabajar en casa, y quienes lo hacen, ven un beneficio el no tener que desplazarse, es necesario aprender a separar la oficina, y todo lo que gira alrededor de ella, del hogar y la vida familiar por funcionalidad, comodidad y, especialmente, por bienestar psicológico. 

Debemos encontrar la manera de que la casa no se convierta en enemiga sino en el mejor aliado para desempeñar la actividad laboral. 

Eso sí, no se trata de trabajar sin moverte del sofá sino sin salir de tu vivienda, que son cosas bien distintas.

Para que la oficina en casa funcione bien, lo mejor es establecer límites claros entre ambas zonas y hacer que discurran en paralelo. 

Es decir, juntas, pero no revueltas.

¡Descubre cómo!

DISTANCIA

Es decir, creando una distribución donde ambas zonas estén suficientemente separadas, aunque no haya barreras, para evitar equívocos.

De manera que, si el despacho está en el dormitorio no esté tan cerca como para permitirte trabajar desde la cama, sino que haya distancia entre ambos. 

Evidentemente, quitarse el pijama y vestirse con ropa de calle cómoda es otra forma de hacer que el ánimo no decaiga.

ÁREA INDEPENDIENTE

Es la solución ideal, aunque también la más difícil, para marcar la diferencia.

La opción más sencilla es usar la habitación de invitados o el cuarto de estar donde haces vida, pero también puedes recurrir a otros lugares que apenas tienen tránsito y que pueden darte bastante juego, como el fin de un pasillo largo, el hueco bajo la escalera o el descansillo entre dos plantas. 

DIVIDE

Divide y vencerás con soluciones fijas.

Si tu lugar de trabajo comparte espacio con otra estancia, como el salón o el dormitorio, la mejor opción es intentar delimitarlo mediante un tabique o una puerta de cristal, unas cortinas, lo último para separar ambientes, un escalón que establezca dos alturas, una corredera.

Eso sí, antes de partir en dos la estancia, asegúrate de que ambos lugares tienen metros suficientes para no perder comodidad ni el poder moverte con relativa facilidad por ellos.

ALTERNATIVAS MÓVILES

O con alternativas móviles. Que te permitan cerrar o abrir la oficina, según la necesidad y el momento del día, pudiendo montarla rápidamente donde quieras.

Un biombo y un tabique móvil, como un sistema con ruedas, son dos buenas propuestas. 

Si prefieres una fórmula más sutil de separación, la parte trasera de un sofá o una estantería que funcione como un auténtico muro son también opciones.

BARRERAS VISUALES

Establece barreras visuales con el color.

Otra manera de establecer límites entre la zona de trabajo y el resto de la estancia es a través de pequeños trucos visuales, que te ayuden a crear la sensación de espacios independientes, aunque compartan habitación y ambiente.

Puedes pintar una pared con un tono que contraste con el del resto del ambiente, lo que permitirá localizarla de un simple vistazo; o simplemente usar el mismo color, pero con uno o dos grados más de intensidad, lo que favorecerá la integración, pero marcará, sutilmente, la diferencia.

DECORACIÓN

Aliándote con la imaginación y al ingenio.

Así, puedes diseñar un rincón de oficina con una decoración diferente al resto, que le permita destacar y tener entidad propia; o colocar una alfombra, como en esta propuesta de Jonathan Adler, que actúa a modo isla en el salón, creando zonas diferenciadas visualmente.

SEÑALES DECO

Es decir, establece una barrera psicológica eficaz, que actúe como el cartel de no molestar de los hoteles.

Para ello, puedes usar objetos, como una mantita en la silla o un jarrón en uno de los lados del escritorio, pequeñas señales que digan al resto de la familia que estás trabajando. 

Cuando la jornada laboral termine, coloca las flores en el centro de la mesa y guarda la manta para el día siguiente. 

¡No creerás lo efectivo que es!.

USOS DE ESPACIOS

Cambia los usos de los espacios.

Si tu casa no da más de sí y la mesa de comedor o el office de la cocina son tu despacho, es preciso que saques partido al espacio, para que no solo puedas trabajar cómodamente sino también montar y desmontar la oficina sin esfuerzo y en cuestión de minutos.

Pon alguna balda para colocar tus útiles, reserva un cajón del mueble más cercano para el material, cuelga algún gancho.

Además, establece ciertas rutinas, como encender una vela o poner la música que te ayuda a concentrarte, que avisen a los demás miembros de la familia de que estás trabajando.

ILUMINACIÓN

Busca la luz. A la hora de elegir el rincón para trabajar dentro del salón o el dormitorio, ten en cuenta la luz, tanto natural como artificial. 

La mayoría de los hogares tienen niveles insuficientes de luz, porque o no reciben suficiente o bien nos llega demasiada y necesitamos bajar las persianas para estar cómodos, dejándolas cerradas el resto del día sin controlar si se pueden volver a subir.

¿La solución? "Colocarlo cerca de una ventana, para aprovechar al máximo la luz natural y el aire fresco, tener vistas al exterior para descansar la vista y contar con sistemas domóticos.

EN EL JARDÍN

Sácalo al jardín.

Como se prevé que la situación va para largo, y muchos vemos en el teletrabajo la fórmula ideal para conciliar y rentabilizar el horario laboral, puedes plantearte tener un despacho independiente. Esto solo es posible, si vives en una casa y cuentas con un jardín mediano. 

Puedes personalizar y adquirir sin mobiliario o con una mesa corrida con cajonera metálica bajo ella, mueble con cajones y baldas, te permitirá separar los dos ámbitos de tu vida de manera sencilla.