Construcción del gasoducto Nord Stream 2 en aguas danesas comenzará el viernes

Construcción del gasoducto Nord Stream 2 en aguas danesas comenzará el viernes
Foto: AP

MOSCÚ (EFE).- Los trabajos del tendido de tuberías submarinas del polémico gasoducto Nord Stream 2 en aguas territoriales danesas comenzará mañana, informó hoy el operador del proyecto, que transportará gas ruso a Alemania por el fondo del mar Báltico.

"Los trabajos del tendido de tuberías, incluidas las medidas preparatorias y pruebas, comenzará el 15 de enero", señaló a la agencia rusa TASS un portavoz de Nord Stream 2 AG, con sede en Suiza.

Según el sistema de posicionamiento internacional de barcos, el barco de tendido de tuberías submarinas "Fortuna", registrado en Rusia, abandonó el jueves por la tarde el puerto de Wismar, norte de Alemania, donde había estado atracado en las últimas dos semanas.

De acuerdo con TASS, el "Fortuna" y los buques logísticos Baltiski Issledovatel" (Investigador Báltico) y de rescate "Murman" tenderán las tuberías de gas en la zona económica exclusiva de Dinamarca.

En diciembre pasado el "Fortuna" instaló una sección de unos 2,6 kilómetros de tuberías en la zona económica exclusiva de Alemania, a una profundidad de 30 metros.

Los trabajos llevaban suspendidos desde diciembre de 2019, cuando la compañía suiza Allseas, encargada hasta entonces de la construcción del tramo submarino de Nord Stream 2, anunció su retirada definitiva del mar Báltico después de que Estados Unidos introdujera sanciones contra el proyecto gasístico.

Tras un año de pausa y búsqueda de otras alternativas, al final Rusia asumió el tramo final de la obra, tal y como había adelantado que haría si no se encontraba otra solución.

Hasta la fecha se ha completado el 94 % del gasoducto, que podrá llevar 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año a Europa.

En Europa el gasoducto despierta inquietudes en varios países, sobre todo en el este del Viejo Continente, al considerar que incrementa la dependencia energética de la Unión Europea de Rusia.

EEUU quiere frenar el proyecto mediante sanciones porque considera que el gasoducto refuerza a Rusia, crea riesgos para Europa al hacerle dependiente del gas ruso y amenaza la seguridad energética de Ucrania.