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Ciudad de México.- La población en México que salió a buscar empleo y no tuvo éxito alcanzó el nivel más alto desde finales de 2016, hecho que va a limitar el consumo privado y el crecimiento de la economía nacional.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (Enoe) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que la tasa de desocupación en el país subió a 3.6% de la Población Económicamente Activa (PEA) el mes pasado. Se trata del mayor registro desde diciembre de 2016, cuando el desempleo representó también 3.6% de la fuerza laboral.
La población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para ofertar más horas de trabajo que las que su ocupación actual le permite, se ubicó en un 7,1 %, una cifra menor al 7,2 reportado un año antes.
El Inegi, que considera empleadas a las personas mayores de 14 años que trabajan al menos 6 horas a la semana y en cualquier puesto, situó la tasa de ocupación en el 96,8 % de la PEA en marzo.
Las personas en la economía informal representaron el 57,1 % del total de la población ocupada, por arriba de la tasa del 56,9 % que había en marzo de 2018.
El 43,2 % de la población ocupada se concentró en el sector servicios, el 19,5 % en el comercio, el 16,7 % en la industria manufacturera y el 11,5 % en las actividades agropecuarias.
Otro 7,7 % en la construcción, el 0,8 % en otros sectores como la minería, la electricidad, el agua y el suministro de gas, y el 0,6 % restante no especificó su actividad.
El 68,3 % de los trabajadores son asalariados, el 22,5 % autónomos, el 4,9 % son empleadores o patrones y el 4,3 % son personas sin pago fijo que trabajan en negocios o parcelas familiares.
La tasa de desempleo en México cerró 2018 en el 3,3 % de la Población Económicamente Activa (PEA), dato idéntico al del mismo periodo de 2017, situándose en los 1,82 millones de personas desocupadas.








