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Ciudad de México.- En el mercado mexicano se consume gasolina china desde finales de 2017. A fin de cuentas, la crisis que vive México en materia de refinación abrió las puertas al combustible producido en refinerías del gigante asiático en volúmenes crecientes.
De acuerdo con información de la Gerencia de Suministro Nacional e Importación de Pemex Transformación Industrial (Pemex TRI), entregada vía la Plataforma Nacional de Transparencia, las gasolinas chinas no siempre son más baratas con respecto a los mercados a los que recurre la petrolera para abastecer el consumo nacional.
Además, la presencia de gasolina procedente de Singapur y Corea se está haciendo cada vez más frecuente en los embarques que llegan al país para mezclarla con la que se produce en refinerías de Pemex y la que se importa de otras latitudes, incluida la estadounidense.
Desde 2016 el gobierno negaba comprar combustible chino, calificando de “falsas” las acusaciones emitidas en redes sociales sobre la compra de gasolina de mala calidad procedente de ese país.
Si bien el mercado estadounidense es el de mayor presencia en las compras externas de combustibles automotores de México, pues actualmente representa ocho de cada 10 litros de gasolina importada, según los reportes operativos de Pemex TRI a partir de junio del año pasado la compra del carburante de origen asiático empezó ser mayor.
La gasolina china llegó en diciembre de 2017, con un volumen de 296 mil barriles.
Para 2018, se compró gasolina de China en marzo y mayo en volumen de 278.6 mil y 929.6 mil barriles, lo que representó un crecimiento de 233% en esos dos meses.
De acuerdo con información de la Gerencia de Suministro Nacional e Importación de Pemex Transformación Industrial (Pemex TRI), entregada vía la Plataforma Nacional de Transparencia, las gasolinas chinas no siempre son más baratas con respecto a los mercados a los que recurre la petrolera para abastecer el consumo nacional.
Además, la presencia de gasolina procedente de Singapur y Corea se está haciendo cada vez más frecuente en los embarques que llegan al país para mezclarla con la que se produce en refinerías de Pemex y la que se importa de otras latitudes, incluida la estadounidense.
Desde 2016 el gobierno negaba comprar combustible chino, calificando de “falsas” las acusaciones emitidas en redes sociales sobre la compra de gasolina de mala calidad procedente de ese país.
Si bien el mercado estadounidense es el de mayor presencia en las compras externas de combustibles automotores de México, pues actualmente representa ocho de cada 10 litros de gasolina importada, según los reportes operativos de Pemex TRI a partir de junio del año pasado la compra del carburante de origen asiático empezó ser mayor.
La gasolina china llegó en diciembre de 2017, con un volumen de 296 mil barriles.
Para 2018, se compró gasolina de China en marzo y mayo en volumen de 278.6 mil y 929.6 mil barriles, lo que representó un crecimiento de 233% en esos dos meses.








