Pantallas se convirtieron en "tablita de salvación" para los niños

Pantallas se convirtieron en tablita de salvación para los niños
 Los videojuegos se convirtieron en la tablita de salvación para millones de niños durante los meses del encierro por la pandemia, que ha sido dura en especial para ellos que, de golpe y porrazo, quedaron encerrados en sus casas. Incontables, perdieron el contacto físico con sus amigos y relaciones humanas no familiares, y encontraron en lo virtual un nuevo "amigo imaginario".
La televisión, en muchos casos, la lectura, en contados, y los juegos en familia han sido divertidas vías de escape, pero una de las mejores herramientas han sido los videojuegos, asegura Michelle Colder Carras, investigadora de salud pública de la Universidad Johns Hopkins.
No tiene duda: "cuando vives momentos traumáticos, los juegos te ayudan a evadirte".
En México, hay millones de jugadores de videojuegos, un estudio de Kantar revela que 61% son menores de 17 años. Además, descubrió que 43% son jugadores habituales que dedican varias horas a la semana a los videojuegos y están bastante involucrados con la categoría. Los dispositivos que más se utilizan para jugar videojuegos son el smartphone y la consola fija.
Los tipos de juego que más gustan a los gamers son los de acción/aventura, acertijos y disparos. Y más de la mitad de los usuarios prefiere jugar en modo single player (55%), mientras 24% juega en multiplayer (varios jugadores en una misma consola) y solo 21% juega en línea (varios jugadores en diferentes consolas).
En el universo paralelo del videogame hay todo tipo de gente. El Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio señala que, durante el confinamiento, los niños/as han jugado más videojuegos, los juegos tienen más fans entre semana (lunes a viernes), tal vez debido a un mayor tiempo libre y a una mayor permisividad por parte de los padres y las madres.
El lado luminoso del juego
Reduce la ansiedad. Estudios han confirmado que los videojuegos de realidad virtual son eficaces para reducir la ansiedad o, en su caso, reducir el dolor causado por enfermedades crónicas o procedimientos médicos.
Mejoran la capacidad de respuesta. La mayoría de los videojuegos tienen obstáculos o sorpresas que ayudan a trabajar mejor con imprevistos en un problema y aprender a establecer tiempos o rutas para resolverlos.
Incrementan la motivación. Ayudan a los jugadores a no rendirse, convirtiéndolos en parte de la historia y premiando su esfuerzo con monedas, vidas, pistas nuevas.
Enseñan. os niños aprenden mucho en un videojuego, hacen el aprendizaje divertido, logrando que el alumno asimile y retenga más información.
Siempre es importante tener en cuenta que no se va a aprender solo jugando videojuegos y que deben ser adecuados para cada edad, asegura un trabajo de Kokonut Studio.
"En este complejo escenario, el reto es volver a conectarse afectivamente con los hijos y con la vida", asegura Susana Salazar Gómora, coordinadora del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI).