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Ciudad de México.- Cuatro de cada 10 mexicanos tienen alguna carencia y a la mitad de la población su ingreso no le alcanza para adquirir la canasta básica, esto es similar a la situación que se vivía en 1992, hace 25 años, reveló el estudio “Derechos humanos y Pobreza”, presentado este miércoles por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
El documento, que expone indicadores y presenta propuestas de mejora en las políticas públicas en relación con los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), destacó que actualmente 62 millones de personas carece de un ingreso suficiente, además, el 44 por ciento de la población presenta al menos una carencia social, esto es 53 millones de personas.
“La pobreza es causa y consecuencia de violación de derechos humanos. Abatirla requiere de oportunidades que les dé a las personas mayor libertad. Vamos a poner el estudio en manos de las autoridades actuales y de las entrantes porque la exigencia debe ser de cumplimiento, es una deuda que tenemos con 53.4 millones de mexicanas y mexicanos”, dijo Luis Raúl González Pérez, presidente de la CNDH en la presentación del estudio.
Conforme a la medición oficial del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la carencia social con mayor incidencia refiere a la falta de acceso a la seguridad social, que en 2016 afectaba al 56 por ciento de la población, esto es más de 68 millones de personas.
La carencia social con menor incidencia es la carencia por espacios y condiciones de la vivienda, que afecta al 15 por ciento de la población. La carencia que más se ha reducido es la falta de acceso a servicios de salud que bajó del 33 por ciento en 2010 al 19 por ciento en 2016.
De acuerdo con el estudio, el primer problema que enfrenta para reducir la pobreza es que la gran mayoría de los programas y acciones considerados en el Inventario de Programas y Acciones Sociales de Coneval no cumplen con los criterios de consistencia mínima.
Por ejemplo, de los 232 programas federales, sólo 40 tienen alcance superior al 50 por ciento de su población objetivo y sólo 20 tienen una cobertura superior a 100 mil personas.
El documento, que expone indicadores y presenta propuestas de mejora en las políticas públicas en relación con los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), destacó que actualmente 62 millones de personas carece de un ingreso suficiente, además, el 44 por ciento de la población presenta al menos una carencia social, esto es 53 millones de personas.
“La pobreza es causa y consecuencia de violación de derechos humanos. Abatirla requiere de oportunidades que les dé a las personas mayor libertad. Vamos a poner el estudio en manos de las autoridades actuales y de las entrantes porque la exigencia debe ser de cumplimiento, es una deuda que tenemos con 53.4 millones de mexicanas y mexicanos”, dijo Luis Raúl González Pérez, presidente de la CNDH en la presentación del estudio.
Conforme a la medición oficial del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la carencia social con mayor incidencia refiere a la falta de acceso a la seguridad social, que en 2016 afectaba al 56 por ciento de la población, esto es más de 68 millones de personas.
La carencia social con menor incidencia es la carencia por espacios y condiciones de la vivienda, que afecta al 15 por ciento de la población. La carencia que más se ha reducido es la falta de acceso a servicios de salud que bajó del 33 por ciento en 2010 al 19 por ciento en 2016.
De acuerdo con el estudio, el primer problema que enfrenta para reducir la pobreza es que la gran mayoría de los programas y acciones considerados en el Inventario de Programas y Acciones Sociales de Coneval no cumplen con los criterios de consistencia mínima.
Por ejemplo, de los 232 programas federales, sólo 40 tienen alcance superior al 50 por ciento de su población objetivo y sólo 20 tienen una cobertura superior a 100 mil personas.








