Matt Bommer en “Papi Chulo”

Un filme de esperanza humanista en “tiempos de división”

Matt Bommer en “Papi Chulo”

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Los Ángeles. - La amistad entre un humilde trabajador latino y un presentador de televisión blanco y gay es la base de “Papi Chulo”, cuyo protagonista, Matt Bomer, opinó que en épocas de confrontación y odio como la actual esta cinta lanza un mensaje humanista y de esperanza contra los tópicos.

“Creo que vivimos en tiempos de mucha división donde la gente nos está animando a construir muros entre las comunidades”, dijo el actor.

“El hecho de que aquí tengamos dos personajes diferentes, ambos de comunidades que han sido marginadas o que pueden ser estereotipadas en el cine, que les demos una profundidad real y una dimensión humana, y que sean capaces de conectar entre ellos y convertirse en mejores personas por eso, creo que es un mensaje muy importante”, agregó.

El actor de la serie “The Normal Heart” encabeza junto al latino Alejandro Patiño “Papi Chulo”, película modesta y emotiva, entre el drama y la comedia, que llega el viernes.

Con la dirección de John Butler, “Papi Chulo” se centra en Sean (Bomer), presentador del tiempo con problemas personales, que trata de ocultar, por el fin de una relación.  

Tras desmoronarse en una emisión televisiva, Sean afronta una reforma casera y contrata a Ernesto (Patiño), trabajador mexicano con el que entabla una improbable y tierna amistad.

Aplaudida en Toronto y con el característico aire del cine “indie” que con una historia muy sencilla llega al corazón de los espectadores, “Papi Chulo” se apoya en dos notables interpretaciones de Bomer y Patiño y en dudas y contradicciones íntimas de sus personajes.

“La gran dicotomía de Sean es que, sobre el papel, es alguien que debería ser feliz y sentirse realizado, pero no: se está muriendo por dentro”, describió Bomer.

“Intenta presentar una cara bonita al mundo, algo que da tensión cómica al personaje. Pero como vemos en la primera escena, cuando tiene ataque de nervios en mitad de su predicción meteorológica, se está rompiendo en pedazos”, añadió.

En ese momento aparece Ernesto, que representa casi un mundo opuesto al suyo.

Sean es blanco, gay y tiene una vida clase alta, Ernesto vive en un barrio y latino; uno se encuentra solo, el otro cuenta con una familia mexicana a su lado; y mientras el primero se hunde arrastrado por el pasado, el segundo parece respaldarle en todo.