Morrissey se brinda en el Auditorio Nacional

Morrissey se brinda en el Auditorio Nacional

A-AA+



Morrissey tal vez no llenó en su totalidad su primera noche en el Auditorio Nacional la noche de ayer jueves, pero eso no fue impedimento para que se vivieran momentos inolvidables, incluida la presencia de un fan sobre el escenario.
El cantante británico apareció portando un traje azul en medio de gritos que pedían su presencia y aplausos al por mayor. La sal y pimienta fueron las canciones seleccionadas para este encuentro, las cuales abarcaron desde temas que han marcado su carrera en solitario así como las de su paso al lado de otros grupos.
"William it was really nothing", "Alma matters", "I wish you lonely" y "Is it really so strange", fueron algunas de las canciones con las que inició la velada. Aunque de momentos parecía un tanto distante, Morrisey se encargó de hacer sentir al público mexicano querido e incluso en varias ocasiones transmitió un mensaje con un mal pronunciado español.

Bajo la prohibición de vender cualquier tipo de carne en el recinto y con videos en defensa de los animales, como los toros, Morrissey se presentó ante un Auditorio casi lleno, en donde le aplaudieron sus convicciones, mientras él interpretaba varios de sus temas más exitosos de su carrera musical.

En punto de las 8:30 de la noche, se anunció la tercera llamada, con lo que se empezaron a proyectar vídeos musicales de varios artistas de diferentes épocas, desde los años cuarenta a los ochenta, logrando con esto amenizar la espera de miles de fanáticos de Morrissey.

Y fue en medio de vídeos que el intérprete británico apareció en el escenario a las nueve de la noche, haciendo gritar de euforia a la audiencia presente.

“Gracias yo estoy feliz”, dijo en español, comenzando a cantar “Alma matters” en la que el cantante se acercó al público que se encontraba en primera fila para darles la mano.

Mientras el público gritaba “Morrissey, Morrissey” el gritaba “México, México” y así comenzó a cantar “I wish you lonely”, prosiguiendo con temas como, “Is it really so strange” de los The Smiths, “Hairdresser on fire”, “When You Open Your Legs”. Haciendo que la audiencia gritara y cantara muy eufóricamente.

Con una gran producción escénica, se iluminó el escenario con luces en forma de escudos que se iluminaban de diferentes colores al ritmo de la música, y junto a diferentes visuales que se proyectaban en la pantalla, hicieron que el espectáculo fuera algo sin igual.

Durante la velada, Morrissey no conversó mucho con el público, pero cuando lo hacía trataba de hablar en español, diciendo “gracias” cada vez que interpretaba un tema y en un momento inesperado sacó un disco suyo y lo regaló a un fan afortunado que estaba en las primeras filas cercanas al escenario, lo que hizo enloquecer a la audiencia.

La velada continuó y fue con una versión de la canción “How soon is now”, que tuvo un final diferente, en donde el público empezó a cantar y brincar muy emocionado, mientras que otros decidieron grabar la canción con sus celulares.

Sin descanso alguno, el cantante siguió interpretando varios temas, “Dial-a-Cliché”, “Jack the ripper”, “Hold on to your Friends”, entre otros, pero fue con “Jacky's only happy when she's up on the stage” con el que, en un arrebato de adrenalina, Morrissey rompió su camisa, dejando su torso al descubierto, lo que causó que la multitud gritara desenfrenadamente.

Y con ese escándalo estrepitoso de los fanáticos, el cantante salió del escenario, mientras la audiencia muy eufórica esperaba su regreso.

Minutos después apareció una persona del staff quien dijo: “traigo un mensaje de Morrisey, y es que está muy feliz de estar aquí, lo agradece mucho y dice que todos somos México y todos somos Morrissey”.

Inmediatamente después empezaron a sonar los acordes de “Everyday is like sunday”, que hizo que todo el público se pusiera de pie y la cantara con Morrissey, y a su término se escuchó repetidas veces la frase “yo los amo, yo los amo, yo los amo”, con lo que el artista abandonó el escenario definitivamente.