Penélope Cruz recibe el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián

San Sebastián.- Penélope Cruz, recibió anoche el Premio Donostia de la 67 edición del Festival de Cine de San Sebastián, por toda una trayectoria en el cine, ha señalado que, como uno de los personajes de Almodóvar, aceptó el premio que le daban antes de lo previsto “por si acaso luego” le pasaba algo.
El líder de la banda irlandesa U2, Bono, le entregó el galardón; en su discurso de agradecimiento ha recordado a las mujeres que sufren “la violencia de género”.
Tras hacer un recorrido de sueños cumplidos y agradecimientos, la actriz ha hecho referencia a “algo que no tiene que ver con el cine, pero el cine tiene que ver con la vida”, para acto seguido recordar las escalofriantes cifras: 44 mujeres asesinadas en lo que va de año y más de 1.000 desde 2003.
“Espero que cuando una mujer encuentre la fuerza gigantesca que se necesita para denunciar lo que se vive en una situación así, la escuchen, pero que la escuchen a la primera y no cuando sea demasiado tarde”, ha pedido.
También ha dicho que su “principal sueño” en este momento es que “entre todos podamos proteger este hogar común que es el mundo y demos una razón a los niños para seguir soñando, que nos demos cuenta de todos somos uno”.
CARRERA
Cruz ofreció la rueda de prensa más multitudinaria del festival, en la que se sinceró sobre su profesión, su vocación y su sentimiento de gratitud hacia el Festival, que la ha galardonado por una carrera a la que aún le queda mucho recorrido.
Con gracia, Cruz contó que cuando el director del festival, José Luis Rebordinos, le comunicó el premio, ella le preguntó “si estaba seguro”, si no prefería esperar unos años, “pero como soy como un personaje de Almodóvar, empecé a pensar si no me iba a pasar algo malo”, y respondió: “sí, claro”, recordó provocando risas.
De su profesión dio que le ha enseñado mucho sobre sí misma porque empezó siendo casi una niña, con 14 años, ha recordado; en “Jamón jamón” y “Belle epoque”, 17 y 18. “He crecido en el cine”.
Cuando tenía cuatro años ya jugaba a ser actriz. “Sentía mucha libertad: para mí no era escapar de mí misma, sino conocerme más, me hacía mirarme más hacia adentro”.
FAMILIA
Agradeció también a su familia haber confiado y “no haberse reído” de ella cuando dijo que quería ser actriz, sin antecedentes familiares.
“Un actor no puede trabajar mucho con su ego, a la hora de preparar un personaje, eso tiene que quedar fuera”, dice la ganadora de un Óscar y tres premios Goya, que achaca a sus años de ballet clásico la disciplina “casi militar” adquirida, suficiente para dedicarse a esto.
“Actuar te hace tener más empatía, te conviertes en personas con las que, a veces, ni siquiera te tomarías un café”, dijo la actriz, nacida en Alcobendas (un pueblo al norte de Madrid), muy cerca de donde vive ahora y cuyas calles de la infancia visita de cuando en cuando.
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