A-AA+
Los Ángeles.- Peter Parker podría ser perdonado por ansiar unas vacaciones al comienzo de “Spider-Man: Far From Home” (“Spider-Man: Lejos de casa”). Tras una serie de películas emotivas y extenuantes con los Avengers, un descanso suena bien. “No sabía que tenía que salvar al mundo este verano”, se queja.
Pero ya conocen el dicho: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Así que es cuestión de tiempo antes de que el viaje de Parker a Europa con sus amigos de la escuela se vea interrumpido por el caos que requiere la ayuda del hombre arácnido. Nos complace decir que los cineastas no se tomaron unas vacaciones también.
En esta ambiciosa y en definitiva exitosa secuela de “Spider-Man: Homecoming”, Parker cambia Coney Island y el ferry de Staten Island en Nueva York por ciudades tan emblemáticas como Venecia, Berlín, Londres y Praga. Verlo columpiarse de antiguos campanarios en lugar de rascacielos es extrañamente emocionante.








