Qué hacer si tu celular se mojó con la lluvia

Qué hacer si tu celular se mojó con la lluvia
Durante este tiempo es más probable que padezcas algún percance a causa del agua. ¿Quién no ha mojado accidentalmente su celular en medio de una tormenta? Es uno de los accidentes más comunes que le pueden suceder a cualquiera. Cuando esto sucede es fácil dar todo por perdido, pero no te preocupes existen métodos para salvar tu teléfono y minimizar el daño por el contacto con agua.
Los primeros pasos
Según las recomendaciones de Intel, compañía fabricante de circuitos electrónicos, lo primero que tienes que hacer al notar que tu celular se encuentra en contacto con el agua es retirarlo inmediatamente. De acuerdo con la empresa, cualquier dispositivo desprotegido tiene menos de 30 segundos antes de que el agua comience a gotear en el hardware. Es decir, en la electrónica interior que hace que tu teléfono funcione correctamente.
Lo siguiente es retirar la batería, uno de los componentes más propensos a dañarse dado que actúa como fuente de energía. Después hay que retirar la memoria y tarjeta SIM. En estos dos componentes se almacena la información más importante para el usuario, como fotos, videos, música y contactos. Lo más recomendable es secarlos inmediatamente con un pedazo de tela y dejarlos secar al aire durante un día antes de probarlos.
El próximo paso es retirar conectores y cubiertas. Esto abrirá tantos huecos, ranuras y hendiduras como sea posible para el secado, y también ayudará a garantizar que no quede humedad atrapada dentro del dispositivo. Si tu teléfono tenía conectado algún cable al momento de mojarse por la lluvia como audífonos o cargadores, retíralos y déjalos secar al menos un día. Intel comenta que la mayoría de los audífonos suelen resistir bien el agua e incluso un ciclo de lavado accidental dentro de una lavadora. Con algo de suerte, no tendrás que preocuparte mucho por este accesorio.
A continuación tendrás que detectar si existe daño por líquidos en el dispositivo. De acuerdo con Intel, algunos celulares cuentan con un indicador cerca de donde se encuentra la batería. Se trata de un patrón claro a rayado que cambia de color si detecta daño por el contacto con agua u otros líquidos. Te recomendamos consultar el instructivo de tu teléfono para saber si cuenta con esta característica.
Cómo secar tu celular
El primer paso es agitar tu celular suavemente sin dejarlo caer. Luego hay que utilizar un paño o trapo de tela y con cuidado tratar de secar hasta donde sea posible. Puedes hacer uso de breves palmaditas para ver si sale más agua. Para la pantalla utiliza un paño de microfibra (casi siempre son los trapos de tela especiales para limpiar lentes). No utilices otro tipo de tela ya que podrías rayar la pantalla o ensuciarla.
Puedes usar una aspiradora para alejar la humedad de los circuitos. Sin embargo, esta operación deberás hacerla con cuidado y no demasiado cerca porque podrías generar electricidad estática que dañé al teléfono. También está la opción de usar aire comprimido, una lata que puedes conseguir en supermercados. Apunta a las, hendiduras, micrófono, altavoz y cualquier otra abertura para expulsar el exceso de agua.
Lo siguiente es sumergir en algún agente absorbente. Aunque se ha popularizado el uso de arroz, Intel recomienda mejor utilizar gel de sílice. Un producto que suele venir en la compra de muchos dispositivos electrónicos. Se trata de esa bolsa de plástico con bolitas transparentes que usualmente viene con la leyenda "no comer". Puedes encontrarlo en tiendas de electrónicos o internet. Sumerge el celular en un recipiente con estas bolitas para absorber el agua de lluvia. Déjalo ahí por lo menos medio día.
Pasado algún tiempo, retira tu celular del agente absorbente y déjalo secar en un área bien ventilada por 12 horas. Finalmente, puedes hacer la "prueba de la toalla". Coloca tu celular sobre toallas de papel absorbentes, servilletas o cualquier otro papel. En cuatro o seis horas verifica si hay señales de humedad o agua que se filtre por el teléfono. Si este es el caso, tendrás que repetir el proceso de secado hasta que no suceda.
Listo. Coloca de nuevo batería, memoria y enciende tu teléfono. Con algo de suerte, funcionará de manera normal. En caso contrario, lo mejor que puedes hacer es llevar tu celular a algún taller o con un experto para que lo revise.