La historia de Tayra

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Es hora de contar medusas.
El eco del mar en el desierto, una marejada y el viejo ritual de los coyotes.
No hay manera de disipar la sombra.
Siempre habrá hipocampos cabalgando espuma y un rayo de luz al filo de la hoja.
Aquí no hay rosas,
pero florece el algarrobo y la biznaga. Acechan los abrojos.
El paraíso es un lugar de pájaros y de perros amarillos,
espinas negras.
Salimos de ahí para buscar ternura, menta de gato, piedras de jade,
pelotitas de lodo,
bálsamo de fierabrás.
La ternura es la forma más modesta del amor…
Aparece donde miramos de cerca y con cuidado a otro ser,
a algo que no es nuestro yo (OT).
Una gasa suave se desprende del suelo como un dosel antiguo,
la dehesa se corona de hielo,
el camino es incierto, los puertos aguardan en la niebla,
pero habrá un tiempo de cosechar granadas.
*Olga Tokarczuk
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