Las ovejas aprenden a contar pastores

Las ovejas aprenden a contar pastores

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Escribo transeúnte y piedra roja, 

como por no dejar, 

como una forma, 

otra, 

de guardar silencio. 

Voy paso a paso: 

por aquí una tórtola, 

más allá un zorzal, 

aprendí la palabra teruteru y el arte 

de volar sin alas. 

Trozos de gramática en un plato 

al pie del árbol: 

mantra, koan, 

adivinanza y la palabra mujer, 

decapitada. 

Un instructivo para leer absurdo, 

el azar es la regla. 

Guardo un pedazo de mundo en el bolsillo y sigo 

mi camino entre las ruinas. 

Escribo transeúnte, cuchillo y piedra roja.