Las ovejas aprenden a contar pastores

Las ovejas aprenden a contar pastores

El poema es conversar, dice David, mientras pergeña un mapa. 

El problema es la errancia, 

papeles a la merced del viento y el arte 

de borrar ciudades con arena. 

Pero veamos los hechos: 

una mariposa impredecible, un gato. 

La palabra sirve para limpiar la sombra, 

todo debe quedar claro, 

aunque hay quien piensa lo contrario. 

También bicicletas y ventanas: 

un ferrocarril que no pasa por el ojo de la aguja. 

Una cosa y otra, un pájaro y una salamandra. 

No quiero llegar a Ítaca. 

Viaja una ballena rumbo a Nínive: 

la ballena es un poema,

la isla en un plato de lentejas. 

Jonás no sabe qué decir, está perdido en el desierto. 

La memoria no, bienvenido el olvido, y comenzar.