Me quito y me pongo arrugas como quiero: Francisco Toledo

Me quito y me pongo arrugas como quiero: Francisco Toledo

A-AA+

Ciudad de México.- “A principios de los años sesenta visité el Museo de Colonia -escribe Francisco Toledo—, donde vi uno de los últimos autorretratos de Rembrandt. Me gustó mucho: viejo, desdentado, con un trapo amarrado a la cabeza —tal vez ya calvo— riendo ante un espejo. Tenía yo 21 años. ¡Quién diría que años después me vería en aquel espejo”.

Estas palabras son el texto que acompaña el catálogo de la exposición “Naa PiÁ. Yo Mismo.

Francisco Toledo” que el sábado 29 de septiembre se inaugura a las 11:30 horas en la galería “Juan Martín”.

No es nuevo el autorretrato en la obra de Toledo, al contrario: ha sido una constante de su obra.

Lo que sí cambia es que vincula el autorretrato con la vejez, y lo hace con humor, y juega con rasgos —la barba, las canas, las arrugas— para verse de otras maneras. Algunas de esas maneras las cuales usa como nombre de cada grabado en mixta, gouache o pintura al óleo de las 55 piezas que integran la exposición (más dos esculturas). En los autorretratos entonces está Toledo De cuerpo entero y Entre fauces. También se ve en el público, rodeado por El ojo del espectador.

Toledo se ríe: No me salió el parecido y lo demás; está en todas partes: Para donde volteas.

EL PASADO

Toledo se ve en su pasado de varias maneras: De África vengo, Me dicen el prieto, Retrato con falsa fecha de nacimiento y Soy tu padre. Toledo se mira junto a frijoles, con una mosca en la cara, como cangrejo, como imagen de papalote, como un número 88. Papel, óleo, tela, láminas de oro y plata, hoja mineral son los materiales de que están hechas estas obras de 2017 y 2018.