Un nuevo recorrido por la Casa de las Vestales en el Foro Romano

Un nuevo recorrido por la Casa de las Vestales en el Foro Romano
Foto: EFE

ROMA, Italia (EFE).- El Foro Romano cuenta desde hoy con un nuevo espacio visitable tras ocho años de restauración: el recorrido por la Casa de las Vestales, lugar en el que vivían estas sacerdotisas vírgenes encargadas de cuidar el fuego sagrado de la diosa Vesta y de preparar la "mola salsa", una masa de trigo y sal.

En 2013 comenzó la restauración de la Casa de las Vestales o "Atrium Vestae" y de las piezas que alberga, como sendas estatuas originales del rey Numa Pompilio y Vesta, ahora accesibles al público, según informaron la directora del Parque Arqueológico del Coliseo, Alfonsina Russo, y el director general de los museos italianos, Massimo Ossana, en el acto de presentación del nuevo recorrido.

La Casa de las Vestales, formada por un gran atrio o patio, unas pequeñas termas y salas como un triclinio, se construyó al lado del templo dedicado a Vesta, diosa romana del hogar, donde las sacerdotisas cumplían con su labor principal: mantener encendido y custodiar el fuego sagrado.

Se cree que fue Numa Pompilio, segundo rey de Roma tras su fundador, Rómulo, quien instauró la orden de las sacerdotisas vestales en el siglo VIII o VII a.C., de ahí que se le dedicara la estatua en mármol del siglo II d.C. que hoy se conserva junto a otra original de la diosa en una de las estancias del "Atrium Vestae".

Las vestales, elegidas directamente por el "pontifex maximus" entre los 6 y los 10 años, dedicaban su vida al cumplimiento de los rituales en torno a la diosa Vesta, hija de Saturno y Ops.

La llama sagrada se apagó en el 394 d.C. por iniciativa de Teodosio I, y con su fin acabaron también los ritos de las vestales.

Uno de ellos era la preparación de la "mola salsa", una masa de una especie de harina de trigo y sal que se cocía en forma de pan ácimo o se untaba sobre los animales antes de sacrificarlos. De esta tradición procede el término 'inmolar': literalmente, rociar con "mola".

Otros ritos eran las danzas, que seis jóvenes bailarinas vestidas de blanco y con el pelo recogido con diademas emularon este lunes en la inauguración del recorrido con la representación de "Danse sacrée et danse profane", de Claude Debussy.

El Foro Romano, centro neurálgico de la vida pública en la antigua Roma, forma parte del Parque Arqueológico del Coliseo, y se puede visitar con una entrada única que incluye, además, el acceso al Anfiteatro Flavio y a la colina del Palatino.