Alcaldías, en la mira Aglomeración bancaria
La respuesta del Congreso, o al menos de un diputado, el panista Rolando Hervert, al revés legal que sufrió el Legislativo cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación hizo a un lado a este poder del proceso de autorización de venta de bienes municipales ya está en marcha.
El próximo se presentará una iniciativa para modificar diversos artículos de la Constitución, de la Ley Orgánica del Municipio Libre y la Ley de Bienes del Estado, para reponer los candados que disolvió la decisión judicial.
No hace falta mucho para entender que la dedicatoria de esta reforma es el alcalde capitalino Xavier Nava Palacios.
Dada la mala relación de la bancada panista con el edil, es de suponer que contará con el respaldo blanquiazul. Habrá que ver si el resto de las bancadas siguen esa dirección o si el alcalde tiene márgen para dialogar con la posición al PAN.
A los muchos frentes que tiene abiertos la alcaldía, se le abre otro con el Congreso.
Ha quedado bastante claro que impera el descontrol sobre las medidas de distanciamiento social y prevención de contagios en diversos establecimientos de San Luis Potosí.
Uno de los problemas más sensibles se da en el caso de los bancos, instituciones que son vitales para el funcionamiento de la economía y de cuyos servicios es casi imposible prescindir.
La capital ha sido escenario casi cotidiano de aglomeraciones en casi todas las sucursales, en las que la sana distancia ha sido olvidada en las filas. Desde luego, que podría señalarse que la responsabilidad de los usuarios bancarios también es importante.
Sin embargo, son las instituciones las que cargan con la mayor parte de la responsabilidad, al establecer, en condiciones de alta demanda, un mínimo de personal de atención.
Desde luego que no se pide exponer innecesariamente a los empleados bancarios, pero también es cierto que se podría hacer más para destinar más personal (hay sucursales con filas que obligan a los usuarios a esperar hasta dos horas porque sólo dos cajas operan).
El ayuntamientos y el gobierno del estado deberán tomar cartas en el asunto, pues estamos en un escenario de alto contagio y sería un gran error exponer a los clientes de los bancos tal situación.
Aunque hubo tiempo para diseñar una estrategia para la reapertura de los parques Tangamanga, al menos en el número 1, da la impresión de que no se estableció ninguna, y los resultados, malos, no se hicieron esperar.
Parece que la difusión sobre las reglas de atención de los parques, incluyendo horarios, topes de usuarios, requerimientos sanitarios y restricciones fue insuficiente. Su aplicación también fue insuficiente.
Las consecuencias se vieron en el enojo de muchos de los usuarios que acudieron, buena parte de los cuales no pudieron acceder al parque ni a sus servicios.
En los días subsiguientes, tales deficiencias deben ser resueltas.
¡HASTA MAÑANA!



