Cincuenta años sirviendo a Dios

Sor María Esther del Espíritu Santo renueva sus votos en la capilla de su infancia

Cincuenta años sirviendo a Dios

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Matehuala.- Hace cincuenta años una jovencita muy linda dejó la casa de sus padres y a sus hermanos para irse a un convento a servir a Dios. Desde niña, anhelaba ser una religiosa y persistió en su anhelo hasta lograrlo.

Hoy ha pasado medio siglo desde el día en que se consagró y regresó a su lugar de origen a realizar la renovación de votos ante Dios y ante la madre superiora de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, la reverenda de la orden, Hortensia Rodríguez.

La celebración especial se efectuó en la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, que se ubica a unos cuantos pasos de lo que fuera su casa y la cual era el lugar al que María Esther Vázquez Sifuentes iba a rezar de adoptar el complemento de sus nombres de pila: Del Espíritu Santo.

Como testigos del evento acudieron sus hermanas y otros familiares. Todos ellos unidos en oración, agradecieron a Dios Padre concederles la gracia de conocer y ser parte de la vida de la hermana María Esther del Espíritu Santo.

Fue un acto muy emotivo porque vinieron las hermanas de toda la comunidad que radica en un convento en Jesús María, Villa de Reyes. El sacerdote fue Miguel Eduardo Castillo, quien dirigió un hermoso mensaje resaltando la virtud de María Esther del Espíritu Santo, así como su entrega a Dios y la intensa preparación que en todo este tiempo ha desarrollado.

Ella se dice feliz con la vocación que eligió para toda la vida. Es un gran ejemplo para sus hermanos ya que no es fácil llegar a cincuenta años de vocación religiosa.
La religiosa matehualense ha estado en distintos puntos del país, como Chiapas, Guerrero, Ciudad Victoria Tamaulipas, la Ciudad de México, San Luis Potosí, Cerritos y actualmente se encuentra en la casa de retiro de Jesús María con el cargo de madre superiora.