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Ciudad Valles.- Para el abogado de la mujer que usaron como parapeto para quedarse con 19 mil 244 pesos en el Congreso, Jesús Sierra Acuña, la operación para quedarse con ese dinero público no sólo es responsabilidad de la diputada Xitlálic Sánchez Servín, sino de toda una red de complicidades dentro del Congreso que se queda con dinero de “apoyos” supuestamente gestionados por diputados.
Recapitulando un poco: Minerva Calixto Juana, habitante de la colonia popular Miravalles descubrió el pasado 9 de abril que su nombre aparecía en los medios de comunicación como supuesta beneficiaria de 19 mil 244 pesos que presuntamente ella había pedido como apoyo para regalar juguetes a niños de ese sector, pero ella ni pidió ese dinero, ni mucho menos lo cobró, pero sí aparece su firma falsificada en el recibo por el cheque expedido por el Congreso, con número 1472.
Sierra Acuña, su representante legal, explicó que “en una de ésas”, Xitlálic Sánchez ni siquiera estaba enterada del garlito, sino que todo pudo haber sido orquestado por sus operadores y una serie de personas dentro del Poder Legislativo, porque los apoyos, que supuestamente se han entregado a ciudadanos que ni sabían que su nombre estaba siendo usado para ello, ascienden a 30 millones de pesos.
El asunto es que Minerva Calixto quiere que se limpie su nombre, porque fue usado para hacer una “tranza” y la embarraron, usando una firma que no es la de ella.
La semana que entra, la señora Calixto ratificará su denuncia contra quien resulte responsable.
Recapitulando un poco: Minerva Calixto Juana, habitante de la colonia popular Miravalles descubrió el pasado 9 de abril que su nombre aparecía en los medios de comunicación como supuesta beneficiaria de 19 mil 244 pesos que presuntamente ella había pedido como apoyo para regalar juguetes a niños de ese sector, pero ella ni pidió ese dinero, ni mucho menos lo cobró, pero sí aparece su firma falsificada en el recibo por el cheque expedido por el Congreso, con número 1472.
Sierra Acuña, su representante legal, explicó que “en una de ésas”, Xitlálic Sánchez ni siquiera estaba enterada del garlito, sino que todo pudo haber sido orquestado por sus operadores y una serie de personas dentro del Poder Legislativo, porque los apoyos, que supuestamente se han entregado a ciudadanos que ni sabían que su nombre estaba siendo usado para ello, ascienden a 30 millones de pesos.
El asunto es que Minerva Calixto quiere que se limpie su nombre, porque fue usado para hacer una “tranza” y la embarraron, usando una firma que no es la de ella.
La semana que entra, la señora Calixto ratificará su denuncia contra quien resulte responsable.








