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Ante este medio, el señor Juan Joaquín Salas, vecino de la calle Damián Carmona dijo que el pasado domingo fue con su familia al Cementerio Municipal “Miguel Hidalgo” y vio con tristeza que hay varias tumbas que están ahora —como dicen— “de mírame y no me toques”, es decir, en muy malas condiciones.
Detalló que son tumbas muy antiguas que con el paso del tiempo se han estado deteriorando y aunque algunas están acordonadas, las cintas ya están en pedazos y otras no lo están.
Considera que lo que debe de hacer el Municipio es colocar avisos preventivos a la entrada para que los usuarios vayan tomando sus debidas precauciones. “Eso les está faltando, además de que el administrador del cementerio sea más dinámico y más responsable”, señaló.
Dijo que no vaya a ser que al rato ocurra algún accidente, porque además la tierra está muy húmeda por las lluvias y hay varias tumbas deterioradas.








