Aficionados europeos lanzan iniciativa ciudadana contra la Superliga

Foto: AP
El colectivo de aficionados europeos "Football Supporters Europe" (FSE) ha lanzado una iniciativa ciudadana para instar a la Unión Europea a proteger a "los clubes, sus comunidades y las competiciones" con los lemas "no más superligas" y "el futbol es un bien social que pertenece a todos".
Según FSE, "el fiasco de la Superliga demostró que el deporte europeo se encuentra al borde del abismo" y "décadas de mala gestión han dejado a innumerables clubes y competiciones en situación vulnerable ante adquisiciones predatorias por particulares y grupos cuyo único objetivo es ganar dinero".
"Es necesario convertir la oleada de indignación, solidaridad y determinación común posterior a la Superliga en un plan de acción claro, práctico, a largo plazo y a escala europea. El deporte es un bien social que pertenece a todos, y no solo a los ricos y las élites", añade.
Para FSE, "ahora más que nunca, es importante que las instituciones de la Unión Europea, los Estados miembros y los políticos trabajen con los aficionados y los ciudadanos afectados para salvaguardar el fútbol y otros deportes en todo el continente".
La iniciativa, que persigue lograr el respaldo de un millón de firmas para ser trasladada a la Comisión Europea, incluye tres reivindicaciones claras, con la protección del modelo del fútbol en Europa en primer lugar.
"El modelo europeo de deporte se basa en principios populares, como el mérito deportivo, el ascenso y la relegación, la clasificación a nivel europeo a través del éxito nacional y la solidaridad financiera. Este modelo y sus principios deben protegerse mejor a escala de la UE para evitar todo nuevo intento de ruptura en forma de superligas", asegura.
El reconocimiento del valor social y el carácter específico del deporte en la sociedad europea es la segunda petición de la iniciativa, ya que "el deporte desempeña un papel importante en la sociedad europea: fomenta la participación de base y abarca la educación, la salud pública y la cultura, así como la igualdad, la diversidad y la inclusión".
"Para millones de europeos, el deporte es su afición, su pasión y su propósito. No es como cualquier otro negocio. Esto debe reconocerse en la legislación de la UE, incluidas las normas de competencia", defiende.
La tercera reclamación es involucrar a los aficionados en los debates para dar forma al futuro a largo plazo del deporte europeo.
"La pandemia ha demostrado que los aficionados son una de las partes interesadas más importantes del deporte europeo. Esto debe reconocerse, y los aficionados deben participar en todos los debates y las decisiones sobre el futuro del deporte europeo a largo plazo", agrega.






