Cuba acepta que hubo retroceso deportivo

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La frase "las tendencias no nos favorecen" no sólo se convirtió en un lugar común en México, sino que fue el pensamiento que en los últimos días tuvo la dirigencia cubana al reconocer la victoria tricolor en los Juegos Centroamericanos 2018 y la primera derrota antillana desde Panamá 1970.
A pesar de que en Cuba tenían calculado estar en el segundo sitio hasta tres días antes del fin de la justa regional, jamás imaginaron la diferencia que habría con México. La hazaña de Veracruz 2014 no la pudieron repetir, debido al retraso que ahora sufren en la planeación deportiva.
"Después de lo complicado que fue dominar el medallero en Veracruz y de la historia de los Panamericanos de Toronto, que terminó con el descenso hasta el cuarto escaño, en Barranquilla la lucha con México por mantener la hegemonía iba a ser en extremo difícil. Sobre todo porque los errores por mucho tiempo cometidos en relación al desarrollo del deporte competitivo no se han subsanado del todo, ni se le da la suficiente atención a muchas especialidades que en los Centroamericanos cumplen un rol importante a la hora de sumar medallas", señaló un funcionario cubano que pidió el anonimato.
Debido a la situación económica que se vive en la isla, en los más recientes 10 años se ha desatado un éxodo de atletas de edades juveniles que después se enrolan en otras banderas. "Hay cubanos en el atletismo de España, Turquía, Portugal, voleibolistas en Italia, Polonia y Brasil, luchadores en Italia y Canadá, boxeadores que impidieron llevar equipo completo a Barranquilla", dijo.
Para tratar de revertir la situación el instituto del deporte cubano dio su brazo a torcer para aceptar la inserción de atletas en ligas profesionales foráneas en balonmano, baloncesto, voleibol, lucha y gestionó bases de entrenamientos de los equipos nacionales en países que puedan colaborar con su desarrollo.
Cuba se va con dolor al perder el oro en el beisbol, deporte nacional y el título de gigante del área.