El Pibe en pulso

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HABLADOR Y COJO

La conseja popular es realmente sabia cuando dice: “Cae más pronto un hablador que un cojo”. Y el ejemplo más notable en los últimos días, son las burlonas palabras de los brasileños cuando eliminaron a los mexicanos del mundial de Rusia.

“Hablan a destiempo pero los sacamos de la Copa”, dijeron los amazónicos. Y arremedando la lloriqueante actitud de Quico, el inolvidable personaje de la serie televisiva El Chavo, emitieron un “gsssraaaun” apoyando su frente en el antebrazo, para burlarse de los nuestros. Sólo les faltó el muro de las lamentaciones de la “qué bonita vecindad del Chavo, la que no vale un centavo, pero es valiosa de verdad”.

Los lloriqueos burlones de Neymar y sus contlapaches ahora sí son verdaderos, pues les ha dolido en el alma la derrota ante los recios belgas quienes “echaron de la Copa a los de la verde amarilla”. Neymar es un gran jugador, indiscutiblemente, pero ni por asomo supo echarse al equipo brasileño al hombro, para guiarlo por el sendero del triunfo. El frágil Ney estuvo más tiempo tirado en el pasto a causa de sus “clavados” engañosos que en la zona del área en donde realmente crujen los huesitos.

Y así, el que lloró amargamente la derrota, ahora dice que “es difícil pensar en volver a jugar futbol”. ¿Usted le cree? El futbol le ha dado fabulosas cantidades de dinero como a ningún otro jugador en el mundo del balompié profesional. ¿Dejar de jugar? Ni loco, pues.

Apoyo las palabras de Andrés Guardado quien comentó tras la caída brasileña: “Neymar dijo que ellos (los jugadores del Tri) hablaron antes del partido y ya están en casa” Guardado escribió: “Y ahora ¿quién se va para casa?”

Los lloriqueos de los seleccionados de Brasil, fueron escuchados en todo el mundo futbolero, porque los habladores caen más pronto que los cojos, así de sencillo. Y en Brasil, sus coterráneos y supuestos seguidores, los recibieron apedreando el camión en que eran trasportados los otrora “magos del fubol”.

Y ESE MARADONA ¿QUÉ?
Me sugiere uno de mis buenos amigos que le atice fuerte a quien fue uno de los mejores jugadores del mundo, por su grosera, aberrante y condenable actitud mostrada durante el partido en que los argentinos enfrentaron a Nigeria. Con sus dedos centrales levantados en todo lo alto y expresando epítetos insultantes y racistas contra los morenos africanos, se atrevió a gritar algo peor que el mexicanísimo “Eeehh, puto” captado por las cámaras televisivas mundialistas.

Maradona era uno de los embajadores de la FIFA, por su trayectoria como futbolista, pero nunca ha honrado tal distinción. Expulsado del mundial de Estados Unidos en 1994, criticado por sus declaraciones contra los mandamás del futbol internacional, puesto en entredicho por su actitud pelafustana, grosera, generada por su adicción a las drogas, el sujeto de marras no debe representar más al organismo rector del balompié en el mundo.

En todo caso, es un candidato para ser tratado por los psiquiatras. ¿Y la FIFA, que tantas veces ha sancionado a nuestra Federación por el grito incómodo, también le ha aplicado una fuerte multa a los federativos argentinos? Ni por asomo; así se manejan las cosas en el feudo de los “fifos”. Lo que es parejo no es chipotudo, pero alguna influencia maligna debe tener el drogo pampero en los directivos futboleros.

Si estuviera en mis manos, el tal “Pelusa” ya estuviera internado en un hospital psiquiátrico para que los médicos hicieran tofo lo posible por volver a ponerlo en la realidad. Y así quien realmente se “atiza” es el propio adorador de las drogas.

Yo, mientras tanto, ando más que de buenas porque en la rifa de los grupos del Mundial, me tocó el más sorprendente, integrado por Bélgica, Inglaterra, Túnez y Panamá. Los dos primeros ya están en las semifinales. Seguramente tengo al alcance de mi mano el dinerito apostado.

Así las cosas, hasta el martes próximo, DM.
Comentarios: miguelmoramartinez@hotmail.com