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CHAMPAGNOLE.- Ya van dos para Soren Kragh Andersen en el Tour de Francia.
El ciclista danés que ganó la 14ta etapa alzó los brazos de nuevo al conquistar la 19na el viernes, con otro ataque astutamente oportuno.
Detrás de él, guardando su última reserva de energía para una prueba contrarreloj del sábado que decidirá el podio del Tour, el líder general Primoz Roglic y sus rivales prefirieron rodar sin ejercer presión hasta la meta mientras Andersen se enfilaba hacia otra jornada de gloria.
El danés dejó a un pelotón conformado por otros 11 ciclistas, con quienes se había fugado. Aceleró a 16 kilómetros de la meta en Champagnole, oriente de Francia.
Alzó dos dedos en señal de victoria en la meta —uno por cada uno de sus triunfos en etapas.
La atención ahora se centra en la prueba contrarreloj, en la que Roglic buscará asegurar su primer título del Tour, y el primero para un esloveno en 117 años de historia.
“Hasta ahora todo va bien. Me siento bien”, dijo. “Todo depende de mí”.
Y en caso de sufrir un percance, Eslovenia aún tendrá una segunda oportunidad, con Tadej Pogacar, quien se mantiene en el segundo lugar general.
Apenas 57 segundos separan a los dos eslovenos después de más de 3.300 kilómetros de rodaje por las carreteras francesas desde la largada del 29 de agosto.
Esa ventaja debería ser suficiente para Roglic, ganador de pruebas contrarreloj el año pasado en la Vuelta de España, que conquistó y en el Giro de Italia, donde quedó en el tercer puesto.
Pero su ventaja podría evaporarse con una caída, alguna maniobra errónea u otro accidente en un recorrido traicionero por los Vosgos, el último de cinco tramos de montaña en este Tour.
Pogacar, campeón nacional de Eslovenia en junio, superó a Roglic por cinco segundos en una contrarreloj que involucraba una escalada similar de unos 700 metros. Sin embargo, aquel recorrido fue mucho más corto, de menos de 16 kilómetros.








