Otorgan bronce a español obstruido por McLeod en el 110 m con vallas

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DOHA, Catar.— Los 110 metros con vallas del Mundial de atletismo cuentan con dos medallistas de bronce.

Orlando Ortega, un cubano nacionalizado español, recibió la presea de bronce extra luego que el jamaiquino Omar McLeod le obstruyó el paso durante la final disputada el miércoles.

Ortega iba tercero cuando McLeod se desvió hacia su calle y terminó cruzando la meta en el quinto puesto.

El jurado del Mundial rechazó la primera apelación de la delegación de España, al asegurar que el incidente “no fue algo inusual en competencias de vallas”. Pero cambió su decisión la noche del jueves. El comunicado que dio a conocer el fallo no explicó el por qué el caso fue ventilado otra vez o por qué se modificó la decisión.

El francés Pascal Martinot-Lagarde, tercero en la carrera, se quedó con su bronce. El estadounidense Grant Holloway fue el ganador con un crono de 13.10,  y el ruso Sergey Shubenkov, como competidor neutral, se llevó la plata.

La medalla de Ortega es la primera del equipo español en Doha y también la primera del vallista habanero, actual subcampeón olímpico, en campeonatos del mundo.

La primera reclamación española, presentada la noche del miércoles inmediatamente después de la carrera, fue desestimada por el Jurado de Apelación alegando que el suceso "no es infrecuente en pruebas de vallas".

España reclamaba que se repitiera la final o bien que, en justa reparación por el perjuicio sufrido, se le concediera al atleta español la medalla correspondiente al puesto que ocupaba en el momento del incidente (tercero según el escrito).

McLeod, que derrotó a Ortega en la final olímpica de Río 2016, fue descalificado en Doha, mientras que el español terminó quinto. Ortega, desconsolado tras la carrera, habló directamente de "robo" y de "injusticia".

No encabezaba el ránking mundial de 110 m vallas, pues tiene por delante a dos estadounidenses (Holloway, el único que ha bajado de 13 segundos, con 12.98, y Daniel Roberts, 13.00), pero Ortega llegaba a Doha en su mejor momento: tras ganar doce de sus quince carreras este año y en Lausana, con 13.05, a una sola centésima de su récord de España.

El cambio de aires le ha sentado bien al subcampeón olímpico, que desde marzo pasado, sólo unos días después de su fracaso -era el favorito, pero acabó cuarto- en los Europeos en pista cubierta de Glasgow, se entrena en Chipre con el grupo de Antonis Giannoulakis. Hasta entonces, Orlando había trabajado con su padre.