Chocar a 25 km/h con un patinete causa heridas graves a conductores y peatones

El uso de este vehículo se extiende por Europa como alternativa de movilidad, pero es más riesgoso de lo que los usuarios creen

Chocar a 25 km/h con un patinete causa heridas graves a conductores y peatones
El Centro de Experimentación en Seguridad Vial de aseguradora MAPFRE,  realizó un estudio de siniestralidad en patinetes eléctricos, un elemento de movilidad urbana en plena expansión en Europa y grandes ciudades de Estados Unidos.
Mediante simulaciones por ordenador y pruebas de choque realizadas en laboratorio
(en condiciones controladas, dicho de otro modo), reprodujo los dos tipos de colisiones más frecuentes en patinete eléctrico:
a 25 km/h contra el lateral de un vehículo tipo monovolumen y el atropello a un dummy o
maniquí que representa a un niño peatón, también a la citada velocidad.
Los resultados de la investigación son arrojan que a una velocidad de 25 kilómetros por hora ya es considerable la posibilidad de lesiones graves para el conductor y para peatones con los que pueda chocar. No debería circularse más rápido.
La zona más importante de nuestro cuerpo (la cabeza), la cual está claramente expuesta al
peligro de recibir un impacto, como se ha visto en las simulaciones y las pruebas de choque.
Sin las debidas precauciones, y del mismo modo que suceden con un teléfono móvil, una
tablet, etc, el proceso de recarga de la batería eléctrica tampoco está exento de riesgos,
sobre todo en caso de impactos y daños en la zona de las baterías o de intervenciones o
reparaciones inapropiadas o inadecuadas. Se deben evitar cargas nocturnas sin supervisión
y la zona de carga debe estar despejada de elementos que puedan arder con facilidad. Es
importante siempre usar el cargador proporcionado por el fabricante.
Tanto desde el punto de vista del peligro de circular a velocidades superiores a 25 km/h,
?como se ha indicado, como desde el punto de vista de posibles sobrecalentamientos y
cortocircuitos, nunca se debe manipular el controlador de velocidad y potencia. Existen
numerosos vídeos en redes sociales explicando cómo hacer dicha manipulación y ello se
puede traducir, de modo indirecto, en un mayor riesgo de lesiones e incendios.