¿Cómo cuidar la caja de velocidades de tu auto?

¿Cómo cuidar la caja de velocidades de tu auto?
La caja de velocidades es esencial para cualquier sistema de transmisión de un vehículo. De acuerdo con la Red Operativa de Desguaces Españoles, funciona como mecanismo intermediario entre el cigüeñal y las llantas, de modo que se obtenga el torque necesario para el desplazamiento del auto. Asimismo, existen dos sistemas de transmisión comunes en el mercado automotriz: el manual, cuando se requiere la intervención del conductor en el cambio de velocidades; o el automático, cuando los cambios de marcha se realizan de forma autónoma.
En ambos casos es importante que la caja de velocidades reciba el mantenimiento adecuado para alargar su vida útil. Ten en cuenta los siguientes tips para que no te cause problemas en el futuro.

Recomendaciones generales
Revisa el nivel de valvulina: La valvulina es el lubricante que engrasa los engranajes de la caja de cambios, explica la Red Operativa de Desguaces Españoles. Este líquido a base de petróleo protege y enfría los componentes de la transmisión, por lo cual debe reemplazarse cada cierto tiempo. Hazle una revisión cada 80 mil kilómetros recorridos o en un máximo de cinco años para prevenir averías graves.
Mantente atento a las señales de alerta: Cuando percibas un olor a quemado, es momento de reemplazar el lubricante para que las piezas no se desgasten de más. Del mismo modo, si encuentras manchas rojas con olor agridulce debajo de tu carro, hay una fuga del líquido de transmisión. Esta filtración debe arreglarse de inmediato para evitar el sobrecalentamiento y la fricción en los componentes de la caja de velocidades, señala Kia. Los ruidos durante los cambios de marchas indican desajustes en el embrague, así como piezas sueltas y deterioradas.
Respecto a la transmisión automática, si hay una aceleración ineficiente, es posible que haya problemas en el convertidor. En cualquiera de estas circunstancias, dale seguimiento y lleva tu auto a una inspección mecánica cuanto antes.

Transmisión manual
Pisa bien el embrague: En cada cambio de marcha, pisa el pedal de embrague hasta el fondo. Si solo lo presionas parcialmente, la velocidad no se engrana de manera correcta y produce un traqueteo que podría causar daños severos a largo plazo, según el taller Autolab. Por el mismo motivo, es importante que quites tu pie del pedal de embrague luego de los cambios de marcha, ya que provoca deslizamientos en el disco y menor rendimiento de combustible, asegura el blog especializado Engineering Explained.
No frenes con motor: De acuerdo con el taller mecánico Superior Transmissions, el frenado de motor implica el uso de la transmisión para reducir la velocidad del carro o para detenerlo en su totalidad. Aunque esta técnica es muy común entre los automovilistas, Ford sugiere que la utilices solo en situaciones específicas, como las pendientes de bajada.
Cuando se vuelve una práctica habitual, esta clase de frenado genera una tensión excesiva en los engranajes de la caja de velocidades, lo cual deriva en su desgaste prematuro. Por esta razón, si quieres parar el coche, lo mejor es que uses el pedal de freno.
Quita tu mano de la palanca de cambios: Aunque parezca una posición cómoda para varios conductores, la palanca de cambios no debe utilizarse como un lugar de descanso para tu mano. Esta acción ejerce una presión innecesaria sobre los componentes internos y causa un mayor desgaste tanto en las horquillas de embrague como en el sistema de sincronizadores, afirma la Red Operativa de Desguaces Españoles. Coloca ambas manos en el volante, para un mayor control de la dirección del auto.

Transmisión automática
Verifica el nivel de líquido hidráulico: Así como la valvulina, es fundamental que revises los niveles de líquido hidráulico (ATF) en tu sistema de transmisión, aconseja la Red Operativa de Desguaces Españoles. A través de este fluido, el mecanismo mantiene su lubricación óptima y se suaviza el desgaste de los elementos internos. Por lo general se cambia cada dos años y medio.
Dale mantenimiento al sistema de refrigeración: Según la aseguradora Mapfre, el sistema de refrigeración evita el sobrecalentamiento del motor y conserva el líquido de la caja de velocidades en una temperatura adecuada. Comprueba los niveles de anticongelante del coche y procura darle mantenimiento con regularidad. No acciones parking mientras estés en movimiento: Autolab menciona que los carros con transmisión automática no están diseñados para cambiar los modos cuando están en movimiento. Por ello, si insertas la posición de parking o el freno de mano mientras avanzas, provocas una presión excesiva en el mecanismo. Tampoco pises el acelerador y el freno al mismo tiempo, porque el modulador de vacío podría dañarse seriamente.
Con estos sencillos consejos, evitarás el deterioro de tu caja de cambios y no tendrás que desembolsar dinero extra para reemplazarla.