¿Coronavirus en 4 ruedas?

Ante la expansión del Covid-19, Europa y Estados Unidos se han volcado en recomendar una limpieza más exhaustiva del interior de los vehículos. Propio, arrendado, taxi o de plataforma, el auto puede ser una amenaza para el sistema inmune de quien lo conduce o se sube en él

¿Coronavirus en 4 ruedas?
Araíz del brote de Coronavirus en Europa, donde el arrendamiento compartido de autos está muy extendido, se extremaron las recomendaciones para mantener limpios y desinfectados inyteriores y áreas de contacto común de taxis, unidades de servicios de plataforma como Uber y Cabifi, así como autos de arrendamiento o de CarSharing.

Un estudio de la empresa estadounidense CarRentals indica que en cada coche podría haber unas 700 cepas diferentes de bacterias que amenazan el sistema inmunológico de quien sube al coche. 

Para mucha gente, el auto arrendado, de alquiler o de servicio de plataforma, es el transporte esencial para el trabajo, dejar a los niños en la escuela o el modo más prudente de regresar a casa después de una noche de fiesta o antro. Pero a pesar de todo, incluso con los vehículos propios, damos por sentado que un auto está limpio porque fue lavado en el exterior. La limpieza del interior de su automóvil es más importante de lo que muchas personas creen.

La comida que cae sobre la tapicería o las alfombrillas, con ayuda del sol y el microclima del habitáculo cerrado, es el ambiente perfecto para que gérmenes crezcan y se multipliquen a su antojo. 

El estudio de CarRentals respondía a la pregunta ¿qué tan sucio es un automóvil promedio? Y calculó una cantidad de bacterias por centímetro cuadrado, o unidades formadoras de colonias (UFC), para ver qué superficies comúnmente tocadas de un vehículo albergan la mayor cantidad de bacterias, para compararlas con las superficies de espacios públicos que muchos tocamos.

En el volante promedio, se encontró que tenía 629 UFC por centímetro cuadrado, seis veces más sucio que la pantalla promedio de un teléfono celular (100 UFC de gérmenes), cuatro veces más sucio que un inodoro público en Estados Unidos (172 UFC) y dos veces más sucio que los botones de un ascensor público (313 UFC). 

Los portavasos, que pueden llegar a las 506 unidades formadoras de colonias de bacterias, los cinturones de seguridad superan las 400 y los asideros interiores de las puertas rondan las 250 agrupaciones de variados microorganismos.

Encima de eso, hay que tomar en cuenta que quizá desinfectemos de vez en cuando el interior del vehículo, pero ahí llevamos bacterias de sitios que tocamos donde las unidades formadoras de colonias se cuentan por millones, como los cajeros automáticos, los carritos del supermercado o los pasamanos de escaleras. Del exterior llevamos la fuente de infección al volante, los asideros de las puertas, la pantalla del vehículo y todo lo que tocamos. La firma recomienda a los conductores o pasajeros el uso de toallitas desinfectantes para sus manos. 

En Europa, la epidemia aumentó la demanda de sofisticados servicios de desinfección de interiores con máquinas nebulizadoras de desinfectantes, a partir de 15 euros (más de 360 pesos al tipo de cambio ayer). Una de estas compañías, Norauto, explica que el evaporador del aire acondicionado ofrece un lugar ideal para la proliferación de bacterias y otros microorganismos. La máquina asperja químicos a través del sistema de aire acondicionado. 

Otras compañías ofrecen “esterilización” del habitáculo a un precio de 50 euros (alrededor de mil 200 pesos), un desembolso alto.  Sin embargo, una limpieza habitual puede evitar que el auto sea un foco de contagios. 

Básicamente, hay que limpiar y sanitizar las superficies con las que se tiene más contacto en el coche, especialmente si son utilizados por otras personas:  el volante, la palanca de cambios, los broches de los cinturones de seguridad y los tiradores de las puertas, delanteras y traseras. 

El alcohol deseca las superficies de piel, hay que buscar fórmulas menos agresivas y de uso doméstico. Cambie el filtro del aire. Una aspirada a los asientos elimina residuos de alimentos y si es posible lave los tapetes plásticos, o las alfombrillas, tanto mejor.