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NUEVA YORK (EFE).- La defensa legal del líder de la secta Nxivm, Keith Raniere, acusado en Nueva York de tráfico sexual, calificó al Departamento de Justicia de Estados Unidos de ser una "policía moral" en una moción entregada en las últimas horas en el registro de un juzgado en Brooklyn.
En el documento, los abogados de Raniere proponen una fianza de 10 millones de dólares para que salga en libertad y unas condiciones con las que argumentan que no hay "peligro" de que el fundador de Nxivm "pueda escapar, porque estaría en constante vigilancia" y sin pasaporte.
El hombre, de 57 años, está preso en Brooklyn a la espera de que comience su juicio el 1 de octubre, acusado de tráfico sexual, de conspirar para tráfico sexual y de obligar a trabajo forzoso, cargos por los que puede enfrentar una pena de entre 15 años y cadena perpetua.
Según la fiscalía del distrito este de Nueva York, en 2015 Raniere formó una sociedad secreta dentro de Nxivm, llamada DOS, en la que él ejercía de maestro y tenía esclavas sexuales a las que marcó a fuego con sus iniciales y coaccionó con la amenaza de revelar información personal que ellas habían entregado.
No obstante, sus abogados argumentan que las mujeres no eran reclutadas sino que se unían voluntariamente a DOS "porque estaban genuinamente interesadas en formar parte de una sororidad de mujeres fuertes e independientes, y en los beneficios que daba una unión de este tipo".
"Condenando a DOS como una empresa criminal y las enseñanzas de Keith Raniere como fraudulentas y criminales, el Departamento de Justicia se ha convertido en una policía de la moralidad", afirmaron los abogados de Raniere.
"A través de este caso, el Gobierno de Estados Unidos busca restringir las maneras en que adultos independientes, inteligentes y curiosos pueden buscar legalmente felicidad, satisfacción y significado", mantiene el equipo legal.
Además, en el documento de 28 páginas, la defensa describe a Raniere como un especialista en ética "reconocido nada menos que por el Dalai Lama" y cuyos métodos ayudaron a crear un "exitoso movimiento de paz en México para frenar la violencia de los cárteles".
La actriz Allison Mack, de 35 años y acusada de los mismos cargos que Raniere, a quien seguía en rango en DOS, según la fiscalía, quedó en libertad a finales de abril bajo una fianza de cinco millones de dólares y permanece en arresto domiciliario con un grillete electrónico.
Raniere y Mack, que se han declarado no culpables, enfrentaron su primera audiencia juntos a principios de mayo. Entonces, la fiscal Moira Penza indicó que la investigación continúa y no descartó que se les presenten más cargos, además de producirse más arrestos.








