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Ansias de poder, su talón de Aquiles

Por EFE

Noviembre 11, 2019 03:00 a.m.

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La Paz, Bolivia.- Evo Morales, el primer indígena en llegar a la Presidencia de Bolivia a través de las urnas, puso este domingo fin a más de 13 años de una Administración llena de luces y sombras, que le valió convertirse en el mandatario con más tiempo en el poder en la historia de esa nación.

Morales, que llegó a la Presidencia con el respaldo de sectores sociales históricamente marginados, empezó a sufrir un desgaste que se acentuó tras el referendo del 21 de febrero de 2016, en el que un 51,3 % de los bolivianos rechazó que se saltara la Constitución para que se pudiera presentar a las elecciones de 2019.

Pero Evo Morales no escuchó ese resultado y aunque el Tribunal Constitucional avaló su candidatura para las elecciones del pasado 20 de octubre, fueron “la estocada final” para su gobierno.

El DESGASTE

Para las elecciones del 20 de octubre, las encuestas lo dejaban lejos del 64,22 % con el que fue reelegido por primera vez en 2009.

El sindicalista cocalero que en 2006 se convirtió en el primer presidente indígena salido de las urnas en el país, uno de los pocos en la historia en América, siempre defendió su anhelo de extender su proceso de cambio hasta 2025, año del bicentenario de la Independencia de Bolivia.

DE LÍDER SINDICAL 

A LA PRESIDENCIA

Evo Morales nació en una comunidad andina en el seno de una humilde familia campesina aimara y solo terminó el bachillerato, pero en “la escuela de la vida” de joven aprendió oficios desde pastor de llamas pasando por panadero, albañil y trompetista.

Luego migró al Chapare, una zona cocalera en el departamento de Cochabamba, donde ascendió hasta líder sindical, lo que le catapultó a la silla presidencial en 2006 por primera vez.

CUESTIONADA CANDIDATURA

A pesar de que hace cinco años él mismo dijera que al terminar esta gestión le gustaría retirarse, encontró la manera para presentarse de nuevo a estas elecciones, de forma muy cuestionada en Bolivia y por una parte de la comunidad internacional.

Morales logró una sentencia a su favor del Tribunal Constitucional en 2017 y con base en ella la habilitación del órgano electoral en 2018, aunque los bolivianos le habían dicho que no en el referendo de 2016.

El temor a que se perpetuara en el poder caló entre una parte de la sociedad boliviana tras las elecciones del 20 de octubre, que salió a las calles clamando que hubo fraude electoral, con episodios violentos que dejaron tres muertos y más de 400 heridos.