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Armas, machetes y fuego en motín

Por AP

Junio 22, 2023 03:00 a.m.

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Tegucigalpa, Hon.- Varias reclusas salieron de sus celdas, sacaron a las guardias de la prisión, fueron hacia un pabellón de presas de una banda rival, comenzaron a asesinarlas y luego prendieron fuego el lugar. 

La principal cárcel de mujeres de Honduras quedó así convertida en escenario de una matanza en la que perdieron la vida al menos 46 mujeres, informaron el miércoles el Ministerio Público y Medicina Forense.Muchas murieron quemadas, el resto baleadas o apuñaladas.

Los videos difundidos por el gobierno del interior de la prisión de Tamara, situada a unos 50 kilómetros al noroeste de Tegucigalpa, mostraron varias pistolas, muchos machetes y otras armas blancas encontradas tras el motín. El incendio dejó las paredes de las celdas ennegrecidas y las literas reducidas a barras de metal retorcidas.

La presidenta hondureña Xiomara Castro afirmó que el motín fue “planificado por maras a vista y paciencia de autoridades de seguridad” y después de anunciar “medidas drásticas” destituyó al ministro de Seguridad, Ramón Sabillón, y lo reemplazó por Gustavo Sánchez, quien era hasta ahora director general de la Policía Nacional.

Las reclusas llevaban semanas quejándose de que integrantes de una pandilla, que identificaron como Barrio 18, las estaban amenazando. Las amenazas se cumplieron el martes por la mañana.

Juan López Rochez, jefe de operaciones de la Policía Nacional, señaló a The Associated Press que las atacantes comenzaron a disparar a sus enemigas desde afuera de sus celdas y que, según las primeras pesquisas, luego rociaron el lugar con un líquido inflamable al que prendieron fuego. Varias de las internas lograron salir y fueron atacadas con armas blancas, agregó.

Las autoridades eludieron identificar a la banda atacante hasta que la investigación no avance.

Rochez agregó que se decomisaron una veintena de armas -entre ellas un fusil AR-15, dos Uzi y dos granadas de fragmentación- y dijo que se investiga cómo llego ese armamento al interior de la cárcel, que albergaba a más de 900 mujeres. También se indaga el papel que tuvieron las agentes que custodiaban el lugar.