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Ceuta trata de manejar oleada de migrantes

Por AP

Mayo 20, 2021 03:00 a.m.

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Ceuta, Esp.- Miles de migrantes que se han convertido en peones en una disputa diplomática entre Marruecos y España despertaron el miércoles con un futuro incierto, después de dormir donde pudieron tras llegar al enclave norteafricano de Ceuta en el país europeo.

Los servicios sociales de la pequeña ciudad ubicada en un afloramiento en el Mediterráneo sucumbieron ante la presión después de que más de 8.000 personas cruzaran a territorio español los últimos dos días.

Agotados por escalar una valla fronteriza doble o arriesgar sus vidas nadando alrededor de un rompeolas para llegar a una playa en el lado europeo, muchos migrantes pasaron la noche en depósitos abarrotados vigilados por policías españoles.

El Ministerio del Interior de España dijo que ha devuelto a más de la mitad de los migrantes. Entre ellos se encontraban algunos que parecían tener menos de 18 años y que los periodistas de AP vieron a la policía española regresarlos a la frontera. La ley española estipula que las autoridades deben poner bajo resguardo a los menores no acompañados.

Al menos 5.600 marroquíes adultos fueron devueltos a Marruecos y unos 2.000 menores fueron enviados a sitios gestionados por organizaciones benéficas. Los periodistas de AP vieron a niños no acompañados durmiendo en el piso de un almacén, así como en tiendas de campaña instaladas por la Cruz Roja.

Muchos adolescentes treparon rejas para intentar salir de la zona de confinamiento controlada por la policía. Jóvenes marroquíes cargando mochilas o bolsas de plástico con sus pertenencias, vagaban por la ciudad.

Aisha Diakaté, de 25 años, huyó del conflicto en Mali entre 2018 después de que los rebeldes mataran a sus padres. Terminó en Marruecos, donde luchó por encontrar trabajo y tuvo que mendigar para sobrevivir.

Caminó desde Tánger y luego cruzó a nado junto con su hijito en brazos. Después de dormir fuera de un almacén, se siente abrumada de saber que podrían deportarla.

“Nadé hasta aquí con mi hijo ¿por qué ahora me piden que vaya? Eso no está bien”, dijo Diakaté. “No tenemos nada. Si regresamos a Marruecos, es solo sufrimiento”.