Consejo de Derechos Humanos de la ONU condena los abusos de la Junta Militar birmana

GINEBRA, Suiza (EFE).- El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó hoy una resolución que condena las violaciones y abusos de derechos humanos cometidos en Birmania (Myanmar) y pide una investigación completa de esos crímenes que "ponga fin a la impunidad".
La resolución, presentada por Pakistán en nombre de la Organización de Cooperación Islámica, denuncia también que el pueblo rohinyá sigue siendo perseguido en el país del sureste asiático, y reclama el fin de la discriminación contra ese pueblo musulmán y otras minorías.
El documento señala que el golpe de Estado del pasado 1 de febrero "dificulta en gran medida el regreso voluntario, seguro, digno y sostenible de los musulmanes rohinyás desplazados por la fuerza".
Añade que siguen recogiéndose denuncias de "detenciones arbitrarias, muertes en prisión, torturas y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes", no sólo entre miembros de la etnia rohinyá.
También se han recogido denuncias de asesinatos y mutilaciones de niños con premeditación, trabajos forzosos, uso de edificios escolares con fines militares, bombardeos indiscriminados en zonas civiles y destrucción de edificios, viviendas y bienes civiles, entre otros abusos.
La resolución reitera la necesidad de investigaciones internacionales, independientes, imparciales y transparentes de las violaciones de derechos humanos para que sus responsables rindan cuentas, usando mecanismos como la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional.
Se exhorta además al régimen birmano a que ponga fin por completo al cierre de los servicios de internet y de telecomunicaciones en todas las regiones de Myanmar, incluido el estado de Rakáin (donde vive la etnia rohinyá).
La resolución se aprobó por consenso, sin necesidad de voto, y después de que el Consejo de Derechos Humanos debatiera en su actual sesión (iniciada el 21 de junio) la cuestión birmana pese a la oposición de algunos miembros, como China o Venezuela, a que se incluyera en la agenda.
Los miembros del Consejo opuestos a tratar la cuestión birmana en la actual sesión -pedían que se pospusiera a septiembre- alegaban que no podía tratarse el tema en ausencia de una delegación de ese país, en un momento en el que la ONU debate si debe admitir como interlocutores a representantes de la Junta Militar.






