Denuncian que rebeldes atacan corredor humanitario en Siria

Denuncian que rebeldes atacan corredor humanitario en Siria

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MOSCÚ (AP) — El ejército ruso acusó el jueves a los rebeldes sirios de bombardear un pasillo humanitario establecido por Moscú y el gobierno de Siria para facilitar la salida de los residentes de un sitiado enclave rebelde al este de Damasco.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, había ordenado una pausa humanitaria de cinco horas cada día para permitir la salida de civiles de la región. Las treguas diarias comenzaron el martes, pero hasta el momento ni ha entrado ayuda humanitaria, ni los residentes han abandonado la zona, conocida como Ghouta oriental.
Los suburbios, un conjunto de aldeas y localidades en el extremo oriental de la capital siria, Damasco, enfrentan desde hace semanas el brutal y letal ataque de las tropas del gobierno del presidente Bashar Assad, que cuentan con el respaldo de Rusia.
Los residentes dicen que no confían en la tregua y Naciones Unidas y agencias de ayuda criticaron el acuerdo unilateral señalando que no ofrece garantías de seguridad para los civiles que quieran marcharse.
Los habitantes de Ghouta oriental temen que la región sufra la misma suerte que el bastión rebelde en la ciudad de Aleppo, donde una medida humanitaria similar de Moscú en 2016 instó a los civiles a marcharse y a los combatientes a deponer las armas. Después se lanzó una ofensiva terrestre que entregó el control de los vecindarios al gobierno.
Los insurgentes que controlan Ghouta oriental están bombardeando la ruta gestionada por las fuerzas sirias y rusas impidiendo las evacuaciones, explicó el mayor general Vladimir Zolotukhin el jueves a agencias de noticias rusas.
Las acusaciones se produjeron en el tercer y posiblemente último día de la “pausa humanitaria” de los combates en la zona ordenada por Rusia.
La televisora estatal al-Ikhbariya reportó que docenas de civiles se habían congregado en los límites de la región dispuestos a partir, pero los rebeldes les impidieron llegar al cruce.
Por su parte, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo con sede en Gran Bretaña, dijo que antes del inicio de la tregua a las 09:00 de la mañana del jueves, bombardeos y ataques aéreos del gobierno causaron tres muertos en la zona. El grupo opositor Defensa Civil Siria, también conocidos como Cascos Blancos, confirmaron la cifra de fallecidos.
Además, un civil resultó heridos por un cohete de mortero disparado por los rebeldes de Ghouta oriental hacia la zona de Bab al-Salam, en el centro de Damasco, según informó la agencia de noticias estatal siria, SANA.
La pausa limitada llegó después de que el fin de semana el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución donde pide un cese del fuego de 30 días que no pudo cumplirse. Aunque los incesantes bombardeos de alguna forma han disminuido en la región donde viven unos 400 mil civiles, continúa el avance del gobierno para expulsar a los insurgentes de la zona. Comentaristas de la televisión, que es progubernamental, aplaudieron a las tropas sirias diciendo que no puede haber retroceso para poner a la región bajo control.