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Roma, Ita.- El papa Francisco presidió el rito del Viacrucis del Viernes Santo en honor a los migrantes y lamentó que a menudo encuentren las puertas cerradas de los países a los que intentan llegar “por el miedo y los corazones blindados de cálculos políticos”. Francisco presidió este Viacrucis frente al Coliseo romano, símbolo de la persecución y del sufrimiento de los primeros cristianos, y ante miles de personas que se habían congregado en las proximidades horas antes y que asistieron al rito portando numerosas velas.
Durante su oración, Francisco rechazó las injusticias sociales a las que se refirió como cruces del mundo y entre ellas citó la codicia y el poder y a “la humanidad que vaga en la oscuridad de la incertidumbre y en la oscuridad de la cultura del momento”.
También deploró el hecho de que haya familias que se vean “destruidas por la traición, por las seducciones del maligno” o por el egoísmo, que existan personas “hambrientas de pan y de amor”, gentes “abandonadas incluso por sus propios hijos y parientes”, y personas que “no tienen el consuelo de la fe”.
Habló al mismo tiempo de los “pueblos sedientos de justicia y paz”, y se acordó de los “ancianos que se arrastran bajo el peso de los años y la soledad”, pero también de los niños “heridos en su inocencia y en su pureza”.
Como ya ha hecho en anteriores ocasiones a lo largo de su pontificado, criticó que en las sociedades actuales haya personas que son rechazadas y marginadas.
“Señor Jesús, revive en nosotros la esperanza de la resurrección y tu victoria definitiva contra todo mal y toda muerte”, concluyó el papa Francisco.
Bergoglio asistió en profundo recogimiento al recorrido de la cruz, que discurrió por el interior del Coliseo -el famoso anfiteatro Flavio, que recuerda los sufrimientos de los primeros cristianos-, continuó por delante del Arco de Trajano y concluyó en la colina del Palatino.
La cruz avanzó este camino mientras se leían las meditaciones de las catorce estaciones, que este año han corrido a cargo de la monja italiana Eugenia Bonetti, misionera de la Consolata y conocida por haber dedicado su vida a luchar contra la trata de personas.
Este Viernes Santo el papa también conmemoró la Pasión del Señor en la basílica de San Pedro del Vaticano. El acto comenzó con el papa argentino tendido durante unos minutos orando ante el altar papal, bajo el que se cree que reposan los restos de San Pedro.
El pontífice continuará este sábado los ritos de Semana Santa con la Vigilia Pascual.








