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El primer militar británico condenado por el conflicto norirlandés no irá a la cárcel

Por EFE

Febrero 02, 2023 10:02 a.m.

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La Justicia de Irlanda del Norte impuso este jueves una pena suspendida de cárcel de tres años a un exsoldado británico hallado culpable del homicidio por negligencia grave de un ciudadano católico en un puesto de control de la región en 1988.

David Holden, de 53 años, es el primer militar condenado en el Reino Unido por un delito relacionado con el pasado conflicto norirlandés desde la firma del acuerdo de paz del Viernes Santo (1998).

El Tribunal de la Corona de Belfast determinó este jueves que el exsoldado no ingresará en prisión a menos que cometa otro delito punible con cárcel durante los próximos tres años.

Independientemente de la sentencia impuesta este lunes, Holden solo hubiese cumplido un máximo de dos años en prisión, en virtud de las disposiciones incluidas en el acuerdo de paz para la puesta en libertad anticipada de todos los prisioneros.

El joven católico Aidan McAnespie, de 23 años, falleció tras recibir en la espalda el impacto de uno de los tres proyectiles de bala disparados por Holden, quien afrontaba un cargo de "homicidio por negligencia grave".

El exsoldado siempre ha mantenido que fue un accidente, mientras que la familia de la víctima aseguró que en los días previos al tiroteo los militares le hostigaron cuando cruzaba el puesto de control situado en la localidad de Aughnacloy, en el condado fronterizo de Tyrone, una de las más sensibles del pasado conflicto norirlandés.

En el fallo emitido el pasado noviembre, el juez rechazó la versión de Holden y la calificó de "falsedad deliberada", por lo que le hizo responsable del homicidio de McAnespie.

La Fiscalía norirlandesa reabrió el caso en 2018, tras analizar las nuevas pruebas de balística aportadas por el llamado Equipo de Indagaciones Históricas (HET), una unidad creada en 2006 por el Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) para investigar unos 2,000 asesinatos no resueltos del conflicto.

Entre los miles de casos investigados por el HET, se cree que en unos 300 de ellos están implicados miembros de las fuerzas de seguridad británicas y norirlandesas, en la llamada "guerra sucia".

No obstante, este asunto está ahora rodeado de polémica ya que el Gobierno británico presentó el pasado año una propuesta de ley que prevé conceder una amnistía a los militares que sirvieron en Irlanda del Norte durante el conflicto.

El Ejecutivo irlandés -ahora suspendido- y la mayoría de los partidos norirlandeses han criticado esta medida unilateral, de la que también podrían beneficiarse los grupos paramilitares protestantes-unionistas y nacionalistas-católicos.