Fallece Fernando de la Rúa

La muerte del expresidente argentino obedeció a dolencias coronarias y renales

Fallece Fernando de la Rúa

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BUENOS AIRES.- El expresidente Fernando de la Rúa, quien había seducido a los argentinos con un perfil de político honesto y de estadista para luego dejar al país sumido en la peor crisis económica de su historia en 2001, murió el martes tras permanecer internado desde enero por dolencias cardiovasculares y renales. Tenía 81 años.

Los problemas cardíacos aquejaron a De la Rúa desde que ocupaba la presidencia (1999-2001). Tras dos angioplastias y otras intervenciones en años recientes, había quedado internado el primer día de 2019 por una infección respiratoria que agravó sus dolencias cardiovasculares previas.

“Lamento el fallecimiento del expresidente Fernando de la Rúa. Su trayectoria democrática merece el reconocimiento de todos los argentinos. Acompañamos a su familia en este momento”, anunció el presidente Mauricio Macri a través de su cuenta de Twitter.

La agencia estatal Télam reportó que la causa de su muerte obedeció a un agravamiento de sus dolencias coronarias y renales.

Más tarde, el mandatario también se refirió al deceso del político al encabezar el acto por el Día de la Independencia y lo definió como “un dirigente bien intencionado, una buena persona”.

De la Rúa pertenecía a la Unión Cívica Radical (UCR), que integra la actual coalición de gobierno.

Los restos del exmandatario eran velados en el Congreso. Uno de los primeros en llegar fue el propio Macri, quien junto a la primera dama Juliana Awada dio las condolencias a la viuda de De la Rúa, Inés Pertiné.

En tanto, el gobierno decretó tres días de duelo nacional.

“Nuestras condolencias a familiares y amigos del expresidente Fernando De La Rúa”, manifestó por su parte la expresidenta Cristina Fernández, también a través de sus redes sociales. 

La última imagen de De la Rúa como presidente lo mostró subiendo a un helicóptero en la azotea de la Casa de Gobierno mientras a pocos metros de allí, en la histórica Plaza de Mayo, una multitud enardecida lo insultaba el 20 de diciembre de 2001.

Fue el corolario de un gobierno que había asumido dos años antes con un enorme apoyo popular.