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París, Fra.- El presidente francés, Emmanuel Macron, declaró que las huelgas y protestas en el país no van a impedirle reformar la economía en momentos en que trabajadores ferroviarios, de hospitales, estudiantes, jubilados, abogados y magistrados retan su visión económica.
Macron se presentó en la televisora nacional TF1 para responder a las preocupaciones del público y defender sus planes económicos y cambios tributarios, que él dice buscan modernizar la economía de Francia.
La entrevista al presidente, en un aula en un pequeño pueblo en el occidente de Francia, se produjo horas antes de una nueva ronda de huelgas ferroviarias.
Macron dijo que la furia pública no lo va a frenar y prometió continuar con las reformas ferroviarias que tienen como objetivo abrir a la competencia los ferrocarriles nacionales SNFC.
“No vamos a cambiar el país de la noche a la mañana, pero en un año hemos hecho muchas cosas. No podemos pararnos”, agregó.
En lo que muchos han calificado de una batalla por la identidad de Francia, Macron quiere reducir el papel del estado e inyectar vitalidad a la economía reduciendo garantías para los trabajadores e incrementando la competencia entre las compañías, entre otras cosas.
Sus críticos dicen que está favoreciendo a los ricos y erosionando los derechos de los trabajadores con medidas que incrementan el riesgo de disparidad de riqueza en un país cuyo lema nacional incluye la palabra “igualdad”.
Macron justificó el incremento de los impuestos a los jubilados diciendo que es necesario para financiar las pensiones. Insistió además en recortes de impuestos para empresas como forma de alentar las inversiones y crear empleos.
Macron se presentó en la televisora nacional TF1 para responder a las preocupaciones del público y defender sus planes económicos y cambios tributarios, que él dice buscan modernizar la economía de Francia.
La entrevista al presidente, en un aula en un pequeño pueblo en el occidente de Francia, se produjo horas antes de una nueva ronda de huelgas ferroviarias.
Macron dijo que la furia pública no lo va a frenar y prometió continuar con las reformas ferroviarias que tienen como objetivo abrir a la competencia los ferrocarriles nacionales SNFC.
“No vamos a cambiar el país de la noche a la mañana, pero en un año hemos hecho muchas cosas. No podemos pararnos”, agregó.
En lo que muchos han calificado de una batalla por la identidad de Francia, Macron quiere reducir el papel del estado e inyectar vitalidad a la economía reduciendo garantías para los trabajadores e incrementando la competencia entre las compañías, entre otras cosas.
Sus críticos dicen que está favoreciendo a los ricos y erosionando los derechos de los trabajadores con medidas que incrementan el riesgo de disparidad de riqueza en un país cuyo lema nacional incluye la palabra “igualdad”.
Macron justificó el incremento de los impuestos a los jubilados diciendo que es necesario para financiar las pensiones. Insistió además en recortes de impuestos para empresas como forma de alentar las inversiones y crear empleos.







